En diciembre, Li Haichao y su hijo de 1 año recibieron un oso de peluche especial, uno hecho de la campera de su marido Xu Yuelong. En la espalda del animal, hay un mensaje cosido que dice “Mi papá es un héroe”.
Xu, nacido en 1993, era un policía auxiliar, que murió en un accidente de auto en octubre de 2018 mientras trataba de capturar a dos prisioneros que habían escapado de una prisión en Lingyuan, provincia de Liaoning.
En ese momento, Li tenía tres meses de embarazo. “Mi hijo nunca conoció a su padre. Espero que el oso pueda construir una conexión entre ellos”, expresó Li, y agregó que se largó a llorar cuando vio por primera vez el mensaje en la espalda del oso. Para Li, en comparación con un armario de ropa de su marido, el oso es algo
mucho más vívido.
Li, que vive con sus suegros en la provincia de Hebei, afirma que ha extrañado a su esposo todos los días desde que murió. “El oso me da consuelo y me trae recuerdos. Cuando mi hijo crezca, le daré el oso y le contaré la historia de su padre”.
Li es una entre cientos de personas que han descubierto el trabajo de sanación de una artesana de 39 años de Chongqing que se hace llamar Xiaojie. Su historia se conoció en Sina Weibo y para el 6 de abril las noticias relacionadas se habían visto 140 millones de veces.
Xiaojie, graduada del Instituto de Bellas Artes de Sichuan, trabaja en un estudio de cuero. Se le ocurrió la idea por una publicación en Sina Weibo en noviembre, que cuenta la historia de una mujer británica de 21 años, Mary MacInnes, que hacía ososde peluche con prendas de seres queridos fallecidos para ayudar a aliviar el dolor de la pérdida. “Todos enfrentaremos momentos de pena por amigos o familiares fallecidos”, señaló Xiaojie. “Es una buena forma de ayudarlos a honrar la memoria de los seres amados que se han ido”.
Ruan Jiaxin, de 24 años, de Quanzhou, provincia de Fujian, fue el primero en dejar un comentario en la publicación de MacInnes, diciendo que quería un oso hecho con la ropa de su padre. El padre de Ruan falleció de cáncer en 2017. Xiaojie le mandó un mensaje y su carrera de fabricante de osos de peluches comenzó con un oso papá para Ruan.
Usando el pullover gris azulado de Jack Wolfskin de su padre, el oso único con el logo cocido en la panza hace que “pueda tocar a mi padre” nuevamente, expresó Ruan. “Aunque sigo diciéndome que vive en mis recuerdos, cuando abracé al oso después de recibirlo, me largué a llorar”. La gratitud de Ruan motivó a Xiaojie a seguir ayudando a la gente preservando la memoria de sus seres queridos. “Se siente bien ser útil con mi artesanía”, señaló.
Xiaojie ha estado ocupada equilibrando su trabajo y la producción de osos de peluche y tiene aproximadamente 10 osos en su haber desde que comenzó el año pasado.
En promedio, le toma al menos seis horas diseñar, planear, cortar, coser y terminar un oso. Lo cobra 300 yuanes (u$s 42) aproximadamente para cubrir costos básicos.
“Mi madre y algunos amigos sugirieron que usara una máquina de coser para aliviar la carga de trabajo pesada, pero como artesana insisto en dar cada puntada manualmente”. Al coser a mano puede inyectar alma y vida a su trabajo, señaló.
Para asegurarse de que cada oso sea seguro para los niños, cose cada línea dos veces. A veces, cose un bolsillo para guardar una foto o un objeto perteneciente a la persona a la cual el oso rinde homenaje usando ropa adicional. Por ejemplo, una vez le cosió a un oso una almohada roja en forma de corazón. “Las personas que necesitan un oso deben extrañar mucho a la persona que ya no está”, expresó, y agregó que desea que cada oso sea único.
Inspirada en las prendas que le mandan sus clientes, cada oso no es solo un
juguete, sino que representa un recuerdo valioso con un profundo amor. Incluso cuando alguna prenda es difícil de coser, nunca les pide a los clientes un material alternativo, porque piensa que la prenda seleccionada debe tener un recuerdo especial o un significado para su dueño.
Cada vez que cose, contó, se imagina cómo era el dueño de la prenda, teniendo en cuenta su historia, o su relación con el cliente. Aunque rara vez habla sobre estas cosas con los clientes, en algunos casos, como el de Li, Xiaojie no puede evitar llorar cuando la gente le cuenta sus historias. “Li es una mujer fuerte y muy valiente, su marido fue todo un héroe”, señaló Xiaojie. “No soy buena consolando a la gente, así que solo puedo demostrar mi respeto y bendición a través de mi trabajo”.
Aunque las letras en la espalda no están tan bien cosidas, quiere que el oso sea distintivo, agregó.
Además de recibir cada vez más consultas de cientos de personas sobre los osos todos los días, Xiaojie recibe mensajes de artesanos y artesanas que se ofrecen a darle una mano para transmitir consuelo a todos.

