Durante muchos años, miles de personas se han preguntado cómo hacían los egipcios para conseguir esos maquillajes tan marcados y llamativos. Lo mismo ocurre con la Antigua Roma, y pocas personas saben que el Imperio romano fue el primero que innovó y comerció con diversos trucos de belleza.
Trucos de belleza que se practicaban en la Antigua Roma
Es por ello que en la siguiente nota te enseñaremos algunos trucos de belleza que se practicaban en la época de la Antigua Roma.
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Trucos de belleza de la Antigua Roma
Se sabe que en la época del apogeo del Imperio romano, las mujeres de todos los estados usaban cosméticos. El poderío militar de Roma le permitió a la rica mujer de la nobleza adquirir productos cosméticos extremadamente caros y exóticos de China, Alemania y la Galia.
Esto llevó a alta sociedad romana a crear la famosa ley "LexOppia" del 189 a. C. que trató de limitar su uso y, así, controlar la riqueza máxima de las mujeres y su apariencia en público.
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Los romanos creían que la piel clara y blanca era sinónimo de riqueza y de posición elevada. Por ello las mujeres preparaban y se aplicaban mascarillas de belleza antes de comenzar a maquillarse.
"También sabéis blanquearos el cutis poniéndoos cremas, y la que no tiene de por sí tono sonrosado se lo procura artificialmente. Así rellenáis los espacios vacíos de vuestras cejas y un pequeño lunar adorna vuestras mejillas. Y no os da vergüenza pintaros los ojos con un poco de ceniza o con azafrán", se lee en el libro III del Ars Amandi (Del arte de conquistar y retener al hombre) de Ovidio.
Según algunos historiadores, la crema blanqueadora facial más popular era la cerussa (azúcar de plomo) que se hacía vertiendo vinagre sobre virutas de plomo blanco y dejando que el plomo se disolviera y se secara para moler y formar tabletas.
Además se sabe que las mujeres romanas solían maquillarse los ojos de muchos colores, y de esta forma conseguían un efecto de pestañas más largas. También se pintaban las cejas para hacerlas ver más tupidas.
En cuando a las uñas, las romanas se realizaban círculos de colores en la zona superior de la uña. Esta práctica fue copiada o imitada de la lejana India.
Por último, los dientes blancos eran apreciados como un signo de belleza, e incluso llegaron a crea prótesis con dientes postizos hechos de marfil, pasta y otros ingredientes. Además, utilizaban refrescantes de aliento de forma regular.





