No hay nada peor que se caiga y rompa tu sombra de ojos favorita, o aquel rubor que acabás de comprarte. Lo mismo ocurre cuando tu máscara de pestañas favorita se ha secado o se ha quedado sin producto.
Si tienes maquillaje roto y vencido, aprendé a reciclarlo de una forma creativa
Aprendé a reciclar de forma creativa tus productos de maquillaje vacíos, rotos o que incluso están vencidos
Si te ha ocurrido alguna de estas situaciones, a continuación te enseñaremos algunos métodos o formas creativos para que puedas reciclar tu maquillaje viejo o roto.
¿Cómo reciclar el maquillaje viejo y roto?
Un polvo bronceador o bronzer que se partió o quebró puede convertirse en tu nueva crema con color. Solo tienes que terminar de romper el bronzer, hacerlo polvo y agregarlo en una crema corporal. Mezcla bien y luego aplica en tu piel. Al tener destellos dorados, tu piel quedará brillante y con un hermoso color caribeño.
Un labial partido puede convertirse en un rubor cremoso. Solo tienes que pasarlo a un envase pequeño donde no le ingresen bacterias y recuerda aplicarlo siempre con los dedos y en pequeñas cantidades, ya que los labiales suelen tener mucha pigmentación.
En cuanto a los envases de vidrio (por ejemplo los de las bases de maquillaje), los mismos pueden usarse para guardar cremas, especias, joyas o pequeños objetos.
Una reconocida marca de labiales (EOS) cuenta con unos envases de plástico que, una vez finalizado el producto, quedan huecos, por lo que allí puedes almacenar aritos, anillos, etc.
Un envase de labial (una vez limpio y desinfectado) puede ser ideal para guardar agujas, alfileres, fósforos, bobby pins u horquillas, pastillas, etc.
Incluso en la actualidad, muchas marcas (como por ejemplo Natura) cuenta con una política muy interesante donde se reciclan los envases de sus productos, ya sea porque se reciben en las sucursales (ese plástico se recicla y se crea un envase nuevo, y además te brindan descuentos en la compra de productos nuevos) o porque los mismos pueden ser enterrados.
Los envases ecodiseñados son aquellos elaborados con materiales reciclados o fácilmente reciclables, como el cartón o el aluminio, reducen significativamente el desperdicio.




