Vestirse para la fiesta o cena de fin de año del trabajo puede ser un dolor de cabeza. En este tipo de eventos conviene pensar el look como una versión pulida de la ropa que usas a diario, añadiendo un detalle glamoroso. A continuación, te dejamos una guía para pensar un outfit que destaca y es acorde.
Un detalle importante para tener en cuenta antes de elegir es considerar el lugar y el tono del evento. Una cena formal pide prendas más estructuradas, mientras que un cóctel en la oficina admite un look más relajado pero elegante.
Preguntarle a tus colegas y revisar el dress code en la invitación te ayudará a guiarte para elegir un atuendo apropiado y sentirte cómoda. A continuación, cuatro consejos inspirados en recomendaciones de Vogue para acertar con tu look en una fiesta laboral.
Fiesta de fin de año: vestirse como de costumbre
Puedes optar por una versión mejorada de tu atuendo cotidiano: traje sastre, camisa impecable o un vestido midi. Si en la oficina usas jeans y blazer, puedes cambiar a pantalones oscuros y una blusa satinada. Lo ideal es no excederse con experimentos que puedan suponer un riesgo muy elevado y que atenten contra tu comodidad, es decir, si nunca llevas tacones altos al trabajo, tampoco lo hagas en la cena.
Sí a los brillos, pero en su justa medida
Incorpora un detalle festivo, una cartera metálica, zapatos con brillo o un top con lentejuelas finas, para dar la nota de fiesta pero sin exagerar. Un accesorio llamativo o una prenda basta, ya que puede ser demasiado exagerado si abusas de ellos. Si nunca llevas este tipo de colores o tejidos, deja que protagonicen tus accesorios o simplemente opta por ignorarlos. No hace falta llevar lentejuelas para vestir bien estas fiestas.
Comodidad ante todo
Lleva calzado que puedas sostener varias horas y prendas que permitan moverte y socializar sin ajustes incómodos. Es importante probar el conjunto unos días antes, para confirmar que todo queda bien y no te limita al bailar o sentarte. No hace falta recrear grandes estilismos, pues cuando estés allí lo ideal es pasarla bien sin incomodidades.
Inversiones a largo plazo
Elige piezas versátiles que puedas seguir usando en otras ocasiones, vestidos clásicos, abrigos de calidad, camisa blanca o pantalón negro. Así conviertes el gasto en una inversión: looks reutilizables y adecuados para futuras fiestas o incluso para el día a día en el trabajo.





