¿Qué hábitos de limpieza mejoran la salud de la piel?
Limpiar tu celular
El teléfono tiene más bacterias de las que imaginamos, e incluso más que un baño público. Si lo apoyas en tus mejillas o tocas tu cara (o si incluso lo manipulas con tus manos y luego tocas tu rostro), lo único que lograrás es transferir bacterias y aumentar los brotes de acné. La solución es limpiar constantemente la pantalla con alcohol y no llevar el celular directamente a la cara.
No quedarte con sudor después de entrenar
Una vez que hayas terminado de entrenar, nunca debes dejar la piel con sudor por mucho tiempo. La combinación del sudor y de las bacterias puede provocar acné comedogénico, foliculitis o acné fúngico, irritación o picor. La solución es lavar tu rostro o ducharte lo antes posible. Si no puedes bañarte pronto, puedes usar un spray de ácido hipocloroso.
Limpiar tus gafas o lentes constantemente
Los marcos de los lentes acumulan mucha grasa, contaminación y bacterias a lo largo del día. Esto puede causar brotes de acné en nariz y mejillas, puntos negros y comedones cerrados. La solución es limpiar no solo los cristales, sino también los marcos con alcohol.
Ducharte en el orden correcto para evitar acné corporal
El lavado del cuerpo debe realizarse después de haber enjuagado el shampoo y el acondicionador. El acondicionador suele dejar residuos, los cuales se van acumulando en la piel y esto causa acné en la espalda y en el pecho. El orden correcto es:
- Shampoo
- Acondicionador
- Enjuagar
- Lavar el cuerpo, en lo posible con una esponja que ayude a exfoliar la piel
También puedes realizar una doble limpieza corporal, donde primero utilices un jabón en barra o en aceite, y luego uno en gel.
Cuidar la piel de tus pies
Muchas personas solo se acuerdan de sus pies durante el verano, pero debemos cuidarlos todo el año. Para evitar los malos olores, lo mejor es lavarlos con jabón antibacterial antes de salir de la ducha. También se aconseja exfoliarlos 1 o 2 veces por semana con un scrub o un exfoliante químico. Además, los pies deben hidratarse todos los días. Lo mejor es hacerlo con una crema o una loción ligera. Recuerda extender el producto hasta los tobillos.





