¿En qué ocasiones se debe usar el mousse capilar?
La ocasión principal para recurrir al mousse es cuando se busca cuerpo y estructura en cabellos que tienen poca densidad. A diferencia de las cremas para peinar, que suelen ser ricas en aceites y pueden aportar peso, el mousse está compuesto principalmente por aire y polímeros ligeros.
El mousse debe aplicarse sobre el cabello húmedo, desde la raíz hasta las puntas, antes del secado con difusor o cepillo redondo, y es un paso fundamental para lograr volumen.
Quienes tienen el cabello ondulado o con rizos, el mousse es la opción ideal en días de alta humedad. Su función es encapsular la fibra capilar para evitar el frizz, pero permitiendo que el rizo se mueva con naturalidad y que no quede duro.
El mousse también puede usarse cuando uno va a realizarse trenzas, rodetes o peinados donde necesitamos que el pelo quede intacto por mucho tiempo. En estos casos se aconseja aplicar una pequeña cantidad de mousse sobre el cabello seco (o ligeramente húmedo) antes de trenzar.
Finalmente, otro uso que se le puede dar al mousse es como protagonista de los peinados estido wet o mojado. Al aplicarlo generosamente y peinar el cabello hacia atrás, se logra un acabado pulido y brillante que se mantiene fijo sin la pesadez de una gomina.





