La aparición de acné o granitos en la piel no es solo una preocupación de adolescentes, ya que también puede darse en adultos. Sin embargo, la ubicación de estos brotes no siempre es aleatoria.
¿Qué significa la ubicación de tus granos?
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Frente: Suele estar relacionada con el sistema digestivo y el estrés. El uso de flequillos o residuos de productos capilares también obstruye los poros en esta zona.
Mejillas: Aquí influyen factores externos como el roce del teléfono móvil o fundas de almohada sucias, pero también se asocia al sistema respiratorio.
Barbilla y Mandíbula: Es el área clásica del acné hormonal. Es común ver brotes aquí durante el ciclo menstrual o debido a desajustes endocrinos.
¿El chocolate causa granos o es un mito?
Uno de los mitos que más se escuchan es que comer chocolate provoca acné. La respuesta no es el cacao, es el azúcar y la leche. Estudios recientes indican que los alimentos con un alto índice glucémico (azúcares refinados, harinas blancas y dulces) provocan un pico de insulina en la sangre. Este aumento de insulina estimula la producción de sebo, lo que termina obstruyendo los poros. Si consumes chocolate negro (70% cacao o más), el riesgo es mínimo; el problema reside en las tabletas ultraprocesadas cargadas de grasas saturadas y lácteos.
Más allá de la alimentación, existen tres pilares que explican la aparición de granos:
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Producción excesiva de sebo: Las glándulas sebáceas trabajan de más por genética o calor.
Acumulación de células muertas: Cuando la piel no se exfolia naturalmente, estas células actúan como un "tapón".
Bacterias: La bacteria Cutibacterium acnes prolifera en ambientes sin oxígeno (poros tapados), causando inflamación y pus.
Para finalizar, siempre se aconseja mantener una rutina de skincare con limpieza doble para poder eliminar la contaminación y el sebo de la piel; una hidratación adecuada y evitar tocarse el rostro con las manos sucias.





