Muchas personas se comen las uñas en diversos momentos del día, y esta conducta es muy perjudicial para su salud. Sin embargo, los motivos o causas que llevan a esta actitud pueden ser muy variados.
Es importante destacar que comerse las uñas puede provocar infecciones, o incluso se han registrado casos de deformaciones en la forma de las manos por realizar este hábito.
¿Por qué las personas se comen las uñas?
Comerse las uñas es conocido con el nombre de onicofagia, y puede darse a distintas edades, aunque tiene un 30% de presencia en niños, un 45% en edad adolescente y un 10% en personas mayores de 35 años, según datos difundidos por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
Las posibles causas que llevan a una persona a comerse las uñas son las siguientes:
Ansiedad y estrés
Muchas personas suelen comerse las uñas cuando están estresados o ansiosos, ya que esta acción representa o funciona como un mecanismo de autorregulación. Este acto le proporciona a la persona una sensación momentánea de alivio o control, ayudando a reducir la tensión interna.
Aburrimiento o inactividad
Cuando una persona está aburrida, o atraviesa un momento de pasividad, es normal que el cerebro busque una estimulación sensorial para compensar la falta de actividad externa.
Perfeccionismo
Diversos esutdios relacionan la onicofagia con personalidades perfeccionistas. Estas personas suelen frustrarse fácilmente ante la inactividad o cuando las cosas no salen como esperaban. Morderse las uñas es una forma de canalizar esa frustración o energía impaciente.
Factores genéticos y hereditarios
En muchos se han presentado tendencias familiares a comerse las uñas. Los niños a menudo aprenden este comportamiento por imitación de sus padres. También hay una predisposición genética a desarrollar conductas repetitivas centradas en el cuerpo (como tocarse el pelo o la piel) ante el estrés.
Estados de concentración profunda
Cuando una persona está absorta en una tarea mental, el cuerpo realiza movimientos automáticos, como por ejemplo comerse las uñas.
Transición de otros hábitos (Infancia)
En muchos adultos, la onicofagia es una continuación de hábitos de la infancia, como chuparse el dedo. A medida que el niño crece, deja de chuparse el dedo por presión social, pero puede trasladar esa fijación oral al acto de morderse las uñas como una forma de consuelo.





