De acuerdo con el último monitoreo del Semáforo de Economías Regionales, elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), la vitivinicultura argentina ostenta el récord histórico de permanencia en crisis, habiéndose mantenido en alerta roja durante el 72 % de los meses a lo largo de los últimos 8 años. En contraposición, apenas un 6 % de ese período logró ubicarse en niveles óptimos de rentabilidad.
La vitivinicultura se consolidó como la economía regional más golpeada de la última década
Un informe de Coninagro reveló que el sector vitivinícola estuvo en rojo el 72% del tiempo en 8 años. Advierten por la falta de inversión
Esta prolongada coyuntura crítica es el resultado de un entramado de factores macroeconómicos y sectoriales, entre los que sobresalen la caída sostenida del salario real, el fuerte debilitamiento del consumo en el mercado interno, la rigidez propia de los cultivos perennes y los cambios globales en las pautas de consumo de bebidas alcohólicas.
Descapitalización y parálisis en la inversión tecnológica
La acumulación de tiempo en terreno negativo ha derivado en la consecuencia más grave para la cadena: una profunda descapitalización que afecta tanto a pequeños y medianos productores como a las bodegas. Al agotarse la espalda financiera del sector, la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas y encarar un recambio tecnológico indispensabe para recuperar la eficiencia operativa queda completamente paralizada en medio de un contexto de estancamiento prolongado.
El informe de Coninagro, que evalúa mensualmente el desempeño productivo, comercial y de mercado de 19 economías regionales del país, advierte que el deterioro de la actividad responde a un profundo desfasaje en el componente propio del negocio.
Precios retrasados y costos en alza: la asfixia del productor
El problema central de la crisis radica en la brecha entre los costos y los ingresos: los precios que perciben los productores vitivinícolas en la tranquera o en la entrega de uva han crecido a un ritmo considerablemente inferior a la inflación y al aumento constante de los insumos operativos.
Desde la entidad agropecuaria alertaron que esta asfixia económica, al sostenerse año tras año, no solo destruye la rentabilidad diaria, sino que ya comenzó a afectar los volúmenes totales de producción y el desempeño comercial, condicionando severamente cualquier escenario de recuperación sostenida para la vitivinicultura en el mediano plazo.
En pocas palabras
- Sector vitivinícola en crisis: el 72% de los últimos 8 años se mantuvo en alerta roja, según Coninagro.
- Causas principales: caída del salario real, menor consumo interno y costos en alza frente a precios retrasados.
- Consecuencias: descapitalización, parálisis en inversión tecnológica y afectación de volúmenes de producción.






