Nuevos emprendedores venden y pactan las entregas vía redes sociales. El cliente ahorra tiempo de espera y tener que ir de compras, y se asegura calidad.

Organizar la vida por internet: milanesas y verduras a domicilio

Por UNO

Llegar a casa después de una jornada de trabajo y encontrarse con el almuerzo hecho, listo y servido en la mesa; sacarse los zapatos y ponerse las ojotas, prender la tele y sentarse a comer mientras conversa con los chicos sobre cómo les fue en la escuela, entre otros temas, es el sueño de muchos.

Pero ese momento familiar, en medio de la rutina ajetreada por la modernidad, puede convertirse en una carga más y una continuación de las tareas, esta vez, fuera de la oficina. El delivery de comida ya hecha es cada vez menos una opción para estos casos en medio de una sociedad que apunta a comer más sano y natural.

Y ahí, en ese hueco que significa comer sano, pero rápido, sin tener que hacer colas en los supermercados a último momento ni comprar menús sin saber cuántos días tienen de elaboración, está un nuevo nicho de consumo que emprendedores mendocinos lograron captar.

Si bien es cierto que son varios los locales que ofrecen la posibilidad de hacer las compras a través de sus páginas web y que los sitios de compra y venta por internet llegaron para quedarse desde hace mucho, la posibilidad de ver y comprar mediante Facebook gana cada vez más adeptos, y los emprendedores los usan como una forma de llevar adelante su emprendimiento.

Este es el caso de Juan Montilla, quien tiene Vegetalista en Facebook y que cerró su verdulería de atención directa al público.

"Tenía una verdulería desde hacía dos años en mi casa, en La Puntilla, y recientemente me fui dando cuenta de que la gente necesitaba comprar de forma programada, para tener comida saludable todos los días", comenta Montilla.

Hace unos meses cerró el local y se trasladó a la feria de Godoy Cruz, donde muchos de los productos que vende llegan directamente desde el productor. "Empecé a trabajar desde ahí. Siempre hay una charlita de asesoramiento previo, estamos poniendo a punto también lo de internet porque se nos saturó de pedidos", agregó.

Sobre sus clientes dijo que la mayor parte son mujeres sin tiempo para esperar. "Terminan llevando cualquier cosa y a las apuradas. Uno toma conciencia de su propia alimentación en la medida en que puede planificar. Me fui a la feria a atender exclusivamente pedidos a domicilio, me di cuenta de que la gente necesitaba eso y las compras programadas son más rentables. Los precios son similares a cualquier verdulería", comenta el emprendedor.

"También tengo clientes que son deportistas y entrenan, y van programando lo que necesitan", comentó. "Trato de ser el nexo entre lo que viene del campo y lo que se consume en la ciudad, también les compro mucho a los productores directamente", agregó.

El método de venta es por Facebook o por WhatsApp. Los clientes le envían la lista de lo que necesitan y ellos asesoran y coordinan el envío.

Otro emprendimiento similar, sano y listo para ser cocinado, es de Milas Delivery, de Gustavo Rosemberg, que también maneja los pedidos y la venta por WhatsApp y Facebook.

"Entendimos la demanda de tener más comodidad a la hora de comprar, y unir las redes sociales y trabajar. Yo soy fanático de las milanesas y una vez que tuvimos cerrada la idea, vimos el formato de cómo vender y surgió la idea de tener un negocio móvil, un local con ruedas. Compramos un móvil con una cámara refrigerada y hace cuatro meses que estamos comercializando", comentó el emprendedor.

Se manejan básicamente con una base de datos del listado clientes, que arman a través de WhatsApp. "Pensé el negocio desde mi visión de cliente: no es lo mismo comprar una milanesa de carne en un a carnicería porque los estándares de higiene no son los mejores y por otro lado, nos especializamos en hacer una línea de diferentes variedades. Tuvimos un proceso de prueba y de comer nosotros muchas milanesas, empezamos a recibir críticas de la gente para mejorar el producto", explicó.

Gustavo trabaja con tres personas que se dedican a la elaboración y una que hace el reparto. Para perfeccionar aún más las milanesas, compraron una máquina apanadora que las estandariza, genera el apanado y regula el grosor de la carne. "El tema de los costos lo armamos como cualquier producto para salir a la venta con un precio razonable", dijo sobre los costos.

Acerca de sus clientes, contó que el 90% son mujeres entre 25 y 45 años. "Son chicas que trabajan y la milanesa es un producto rápido de cocinar. Muchos clientes nos piden que se las llevemos al trabajo. Las vendemos en bandejas de kilo con separadores, de forma tal que se puedan meter al freezer. Elaboramos todos los días", agregó.

Gustavo incorpora todas las semanas una promo de milanesas de distintas variedades.

"A los clientes les facilitamos mucho la idea de hasta pensar qué comprar", agregó y contó que próximamente van a lanzar al mercado consumidor una línea de patitas apanadas 100% naturales, como las congeladas, "pero un producto fresco y de primera calidad".

"Los consumidores no tienen tiempo que perder, así que me envían la lista de lo que necesitan. Yo trabajo cerca de la feria de Godoy Cruz y desde ahí coordinamos todo. Les compro a los productores en forma directa, como una forma de llevar la producción del campo a la ciudad" (Juan Montilla, emprendedor mendocino).

-Mujeres, a la cabeza. Se declaran satisfechas por esta nueva forma de adquirir los alimentos para elaborar una dieta sana en épocas de poco tiempo libre.

-Deportistas. Corredores o clientes de los gimnasios organizan la dieta diaria para no caer en manos de los alimentos ya cocinados o poco saludables.

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