En pocas palabras
La Ley de Responsabilidad Penal Juvenil entra en vigencia el 5 de septiembre, lo que implica que a partir de los 14 años, los jóvenes delincuentes serán imputables y no podrán ser juzgados a través de juicios populares. El gobierno espera un aumento del 30% en el número de jóvenes privados de libertad debido a la incorporación de delitos cometidos por jóvenes de 14 y 15 años.