En pocas palabras
Dejar las sobras de comida en el horno apagado durante la noche representa un grave riesgo para la salud, ya que los alimentos entran en una zona de peligro térmico donde las bacterias se multiplican rápidamente. Recalentar la comida al día siguiente no garantiza su inocuidad, pues muchas bacterias producen toxinas resistentes al calor que pueden causar intoxicaciones severas. Para evitarlo, la comida no debe permanecer más de dos horas a temperatura ambiente y se debe almacenar en la heladera o freezer en recipientes herméticos.