La Fundación Uroclínica ha hecho punta en Mendoza en cuanto a campañas públicas de concientización y difusión de cómo prevenir el cáncer de próstata. "Noviembre azul y con bigotes" fue una de las cruzadas más fuertes y de mayor impacto público desde lo privado.
"Fue gracias a los acuerdos que firmamos con los municipios y el Gobierno gracias al apoyo legislativo. El objetivo es cubrir un vacío porque las políticas públicas se quedan cortas: solo están dedicadas a la mujer", coinciden Joaquín y Gustavo Silva, hermanos, médicos y directivos de Uroclínica.
"Antes, el tratamiento de la próstata era cruento y difícil, lo que culturalmente generaba miedo en el varón. Hoy, la tecnología y las prácticas han cambiado" "Antes, el tratamiento de la próstata era cruento y difícil, lo que culturalmente generaba miedo en el varón. Hoy, la tecnología y las prácticas han cambiado"
Joaquín Silva, de Uroclínica
En las instalaciones ubicadas en Paso de los Andes 45 de Ciudad se ocupan de la difusión de campañas referidas a la prevención del cáncer de próstata, sino también de incorporar tecnología de punta para hacer los tratamientos y ejecutarlos con la mayor eficacia.
Pacientes varones de todo tipo de perfil comenzaron a llegar a Uroclínica a poco de iniciarse las campañas de difusión en medios de prensa.
"A partir de los 50 años el varón debe hacerse los controles urológicos para prevenir" "A partir de los 50 años el varón debe hacerse los controles urológicos para prevenir"
Gustavo Silva, de Uroclínica
Uno de los aspectos positivos de las campañas públicas es que "el mensaje llega a toda la familia, y terminan siendo las esposas y/o los hijos los que incentivan a los hombres a controlarse periódicamente", dijeron Joaquín y Gustavo Silva a poco de arribar a Vendimia Solidaria.