Vendimia solidaria Domingo, 7 de octubre de 2018

Trabajar por la cultura y el deporte

En 1944 se creó el Centro cultural y deportivo Villa Hortensia en donde docentes y personal trabajan por vocación.

En Gutiérrez (Maipú) hay cultura, hay deporte, y hay comunidad. Hace 74 años que en la zona funciona el centro cultural y deportivo Villa Hortensia.

Con sede en la calle Reconquista 479 y en un predio de casi dos hectáreas adquirido hace mucho tiempo por la unión vecinal, se llevan adelante actividades para el esparcimiento, la práctica deportiva, la salud y el entretenimiento.

La actual gestión del centro, está presidida por la señora Silvia Yuma que desde el año 2014 trabaja con el compromiso de hacer crecer y desarrollar a su comunidad.

"Todo lo que realizamos es a través de la autogestión, no tenemos sueldo. Hacemos las cosas con sacrificio y organización. Incluso los profesores que vienen a dar clases es gente que trabaja por vocación" comentó Yuma.

"Cuando asumimos, fue un gran desafío, ya que la sede estaba bastante abandonada en el tiempo y los vecinos estaban un poco descreídos de todo lo que allí se ofrecía. Entonces comenzamos a trabajar con la inquietud de servir a la gente", afirmó Silvia.

De esa forma fueron surgiendo diversos proyectos y los fueron incorporando. Hoy por una cuota ínfima, la gente de lugar puede aprender o practicar actividades para todas las edades, desde niños, adolescentes, adultos y adulto mayores.

En total tienen 24 profesores, y cuentan con clases de gastronomía; auriculoterapia; masoterapia; drenaje linfático; cosmetología; barbería; danzas clásicas; árabe; folclore; inglés; yoga; reguetón; ritmos brasileros; fútbol para niños y jóvenes; futsal; profesoras de lengua y escritura; talleres de dibujo y pintura; crochet; tejido en telar; aerobox; patín; zumba y karate entre otras.

"Tenemos mucho apoyo de la comunidad, la cual está muy contenta con todo lo que realizamos. Pero siempre necesitamos que la gente participe y se sume a nuestras propuestas para poder seguir creciendo", aseguró Silvia.

Mónica Cortez, es la profesora de folclore, y participar de este centro fue: " la oportunidad que la vida me dio para demostrarme a mí misma que era capaz. Que yo podía enseñar y transmitir a mis alumnos el amor y la pasión por el baile, por nuestras raíces". Hoy cuenta con un ballet folclórico que se prepara para la vendimia de Gutiérrez y que sueña con poder desfilar en el tradicional Carrusel Vendimial.

Mientras que para Marisa Dávila, masoterapeuta del lugar "poder ayudar para que la gente se sienta mejor, se sienta aliviada, es un placer para mí. Además esta profesión a mí me permitió salir adelante, crecer y superarme. Entonces hoy poder compartirla con mis alumnos, y enseñarles, es darles una herramienta para cambiar sus vidas y mostrarles que siempre se puede"

En Villa Hortensia tienen una asignatura pendiente que es poder techar el playón del centro cultural para que puedan resguardarse de las condiciones climáticas, y a pesar del calor o las lluvias puedan realizar todas las actividades. Además eso les permitiría alquilar el lugar y generar ingresos extras para financiar todos los arreglos y mejoras que siempre hacen falta.

"Me siento feliz haciendo lo que hago y eso nos lleva a trabajar de forma permanente para poder levantar este centro como lo hemos hecho y seguir apostando al crecimiento del mismo y de su comunidad, concluyó Silvia Yuma.