En cada partido de local, la pasión por Independiente Rivadavia no solo se vive en la cancha. A través de una iniciativa conjunta entre el club y Fundación Grupo América, esa energía también se transforma en acciones concretas que, fecha a fecha, siguen haciendo historia.
La solidaridad de los hinchas de Independiente Rivadavia sigue creciendo y llegó a la Pastoral de Calle
Más de 30 cajas de alimentos fueron entregadas gracias a las donaciones recolectadas en cada partido de local, en una acción que suma compromiso y demuestra que la Lepra también tiene hinchas campeones fuera de la cancha.
En los accesos al estadio, los tres puestos de recaudación se convierten en un punto de encuentro donde los hinchas leprosos transforman su amor por el club en ayuda real. Allí, partido tras partido, acercan alimentos no perecederos que luego son clasificados, organizados y distribuidos hacia distintas organizaciones sociales.
En esta oportunidad, la colecta permitió reunir más de 30 cajas de alimentos que fueron entregadas a la Pastoral de Calle, fortaleciendo el trabajo que la organización lleva adelante en distintos puntos del Gran Mendoza.
Parte de la donación fue destinada a la parroquia Nuestra Señora de la Carrodilla, en Luján de Cuyo, donde cada jueves se acompaña a personas en situación de vulnerabilidad con comida y contención.
“Queremos agradecer profundamente la solidaridad de los hinchas de Independiente Rivadavia. En la parroquia recibimos cada jueves entre 70 y 80 personas que no solo vienen por un plato de comida, sino también a encontrar compañía y contención. No se trata solo de saciar el hambre, sino de escuchar y acompañar”, explicó el padre Damián Villaseca.
“Por eso, aunque asisten alrededor de 70 u 80 personas, se preparan más de 200 raciones, ya que muchas familias llevan comida para sus hijos. En muchos casos, se trata de grupos familiares numerosos, con cuatro o cinco niños, lo que multiplica la demanda”, agregó.
Además, destacó que parte de los alimentos donados permitirá reforzar el trabajo que se realiza en el Patio Callejero, ubicado en la Iglesia La Merced, donde se asiste a muchas más personas cada día.
La Pastoral de Calle desarrolla su tarea de manera sostenida en distintos espacios. En el Patio Callejero se entregan entre 130 y 150 porciones diarias, mientras que en Carrodilla se superan ampliamente las 350 raciones semanales.
“En este espacio no solo asisten personas en situación de calle. Si bien alrededor del 60% atraviesa esa realidad, el resto son familias que, aunque tienen un lugar donde vivir, no logran llegar a fin de mes y necesitan de este acompañamiento”, explicó Verónica Gil, coordinadora del comedor.
“Este lugar se sostiene gracias al compromiso de unos 40 voluntarios y voluntarias que, cada semana, cocinan, sirven la comida y, sobre todo, brindan contención a quienes se acercan”, agregó.
En ese mismo sentido, también se desarrollan propuestas como el Grupo Olla, que funciona en horarios más tempranos para acompañar a madres que asisten con sus niños y niñas, generando un entorno más cuidado y adecuado para los más chicos.
La iniciativa se replica en cada encuentro de local y no deja de crecer. Cada donación no solo suma alimentos, sino también participación y sentido de comunidad, consolidando una acción que ya forma parte de la identidad leprosa.
Además, quienes colaboran participan del sorteo de una camiseta oficial del club, sumando un incentivo más para seguir siendo parte.
Porque cuando la pasión se transforma en compromiso, el resultado es claro: hay hinchas que ya son campeones, incluso antes de que empiece el partido.






