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California y sus mejores vinos

Cómo los tintos y blancos que nacen en los valles de Napa y Sonoma se convirtieron en los vinos americanos más famosos. Las claves del éxito y sus características en un recorrido imperdible.

El primer mundo del vino también existe, y sin dudas, California es su capital. No sólo por su rica historia vínica, ni por la cantidad y calidad de vinos que produce, sino también por sus paisajes y bodegas. Pero, sobre todo, por tener un mercado que la obliga a mejorar y a evolucionar, tanto con sus vinos como con las experiencias en bodega. Después de Nueva York y los parques de Disney, Napa (el corazón del vino californiano) es la tercera región turística del país, visitada en su gran mayoría por americanos que, orgullosos de sus vinos, inundan las bodegas en busca de entretenimiento.

Las claves del éxito son muchas, y ninguna apela a fórmulas mágicas. Hay una industria que se hace cada vez más fuerte trabajando mancomunadamente y con principios básicos como la sustentabilidad. Hay terruños y hay vinos, pero por sobre todo hay un mercado de consumidores que admira lo que se produce, y puede pagarlo.

En los Estados Unidos se elaboran vinos en 48 de los 50 estados, siendo California el principal productor acaparando el 85%, donde se elaboran en 49 de los 58 condados californianos. Con 250 años de historia vitivinícola, es la cuarta región productora de vinos del mundo. En general se trata de un negocio familiar, y solo en California hay 5900 productores de uva, y 3900 bodegas. Y a nivel país, el 75% producen menos de 60.000 botellas al año. Por su parte, Estados Unidos es el mercado de vinos más grande del mundo, y California representa tres de cada cinco botellas vendidas en el país.

Pero nada de esto es posible de a uno, por eso las bodegas crearon The Wine Institute of California (fundado en 1934), un organismo que tiene como misión iniciar y defender políticas públicas que mejoren la capacidad de producir, promover y disfrutar el vino de manera responsable.

Pero más allá del negocio y la coyuntura, la industria del vino americano mira a largo plazo, es por ello que la mayor preocupación es desarrollar una viticultura sostenible. En 2002 se creó el programa “California Sustainable Winegrowing Alliance”, y hoy es el programa de viticultura sostenible más adoptado en el mundo en relación a producción/superficie. Actualmente, más del 85% del vino de California es elaborado en una bodega sostenible certificada, y más del 40% de la superficie de viñedos californianos está certificada como sostenible por la CSWA y otros programas.

La importancia del enoturismo

Estados Unidos cuenta con 139 AVAs (American Viticultural Areas), y cada botella de vino californiano dice de qué región geográfica o apelación (AVAs) provienen las uvas. En todas las regiones vitícolas no solo ofrecen vinos en todas las calidades sino también experiencias para los visitantes. Es que todo está pensado para que los turistas disfruten al máximo cada copa de vino, y cada paisaje, muchas veces acompañados de buena comida en pos de vivir un momento inolvidable.

Además, en California trabaja la mayoría de los mejores chefs, atraídos no solo por los vinos que nacen de las 110 variedades, sino por los otros 400 cultivos agrícolas de la región. Esto explica por qué California es el estado más visitado del país, con 24 millones de turistas anuales.

El estado de California es el orgullo vínico de los Estados Unidos. Conformada por seis regiones bien diferenciadas, siendo la Costa Norte cuna de los mejores exponentes, donde se encuentran los condados de Napa y Sonoma; a poco más de una hora en auto desde San Francisco, la ciudad del tranvía, el Golden Gate y Alcatraz.

En Napa hay un tren antiguo que recorre todo el valle (Yountville, Rutherford, Oakville y Santa Elena) con la posibilidad de bajarse y recorrer bodegas, además de almorzar o cenar a bordo.

Todo está pensado en función al disfrute del visitante, tal es así que las bodegas no se muestran, sino que se recibe en el “visitor center”, generalmente muy bien equipado y diseñado, con amplia vista, salones privados tipo livings hogareños y terrazas para apreciar los viñedos. Se recomienda siempre hacer reservas.

Hay cientos de vinos interesantes para conocer en la región, y uno de los mejores lugares para poder degustar varios de diferentes bodegas de la región y compararlos, es el wine bar Bounty Hunter, en el centro de la pintoresca ciudad de Napa. Allí ofrecen más de 500 etiquetas, muchas de las cuales salen por copas, junto a una gastronomía típica (el pulled pork es la especialidad de la casa), ideal para disfrutar los blancos y tintos de la zona.

En los Estados Unidos utilizan la Zinfandel como uva emblemática para algunos vinos. Sin embargo, los mejores tintos americanos están elaborados a base de Cabernet Sauvignon provenientes de viñedos exclusivos de Napa Valley, aunque también se destacan los Chardonnay y Pinot Noir de Sonoma.

Todavía muchos piensan que los vinos americanos son cargados, sobre extraídos, maduros y con mucha madera, tanto los blancos como los tintos. Y si bien es cierto que muchos consumidores locales gustan de los Chardonnay voluptuosos y melosos, o los tintos que llenan la boca y resultan largos y con un persistente final dominado por la crianza, también es cierto que los vinos evolucionaron mucho en los últimos veinte años.

Sin dudas, los vinos, las bodegas, los personajes y los paisajes de Napa y Sonoma son tan especiales y únicos como los de las principales regiones vitivinícolas del mundo –incluyendo las de Argentina– y merecen la visita de todo amante del vino.

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Bodega Mondavi to Kalon Vineyard

Bodega Mondavi to Kalon Vineyard

Opus One

Icónica bodega fundada en Oakville por Robert Mondavi (la personalidad del vino más importante de los Estados Unidos) y el Baron Philippe de Rothschild (de Chateau Mouton Rothschild). Ofrecen una degustación del Overture (US$130); un vino exclusivo que solo se comercializa en la bodega; y dos añadas del Opus One (el 2016 US$365), en una confortable sala que remite al living de la casa de la familia. Allí también se pueden comprar vinos actuales (siempre limitado a 6 botellas por persona), y de cosechas anteriores o en otros formatos, como el Opus One 2014 en botella de 6 litros por US$4200. Sin dudas, la mayor referencia vínica de Estados Unidos es el Opus One que, desde 1984; cuando salió al mercado la primera añada de 1979; es el ícono del vino americano. Blend de base Cabernet Sauvignon con pequeños aportes de Petit Verdot, Merlot, Cabernet Franc y Malbec, y 18 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés.

Robert Mondavi

Fundada en 1966 sobre el afamado viñedo To Kalon, donde nacen sus mejores vinos. A Mondavi, además de pionero de los grandes vinos americanos, se le reconoce haber creado e impuesto la categoría de varietales en el mundo para poder competir de alguna manera con los afamados vinos europeos.

Sin dudas, es la bodega más visitada y es por ello que ofrecen distintas opciones: “Signature Tour & Tasting”, es un recorrido que empieza en la viña To Kalon, sigue en la bodega y culmina en una degustación de tres vinos, de la mano de un “wine educator” (educador de vinos). El mismo dura 75 minutos y tiene un costo de US$50 por persona. También puede ser el “Discovery Tour” (30 minutos y dos vinos, a un costo de US$30), o el “Twilight & Tasting”, una experiencia que comienza a las 5pm, cuando el sol está cayendo (90 minutos, y se degustan los vinos top de la casa con una tabla de quesos, por US$65). El Robert Mondavi Reserve Fumé Blanc 2015, Momentum Red Blend 2013, Stags Leap District Cabernet Sauvignon 2014, y The Reserve 2015, un Cab por encima que nace en el viñedo To Kalon.

Hess Collection

A la bodega del magnate suizo americano Donald Hess llegan visitantes de todo el mundo para apreciar, además de los vinos, la colección de arte del propietario de la casa. The Hess Collection 2015 es el Cab más famoso de la casa (US$55). En la línea “Small Blocks” ofrecen un Petite Sirah 2016, algo muy exclusivo de Napa, y de la línea Artezin hay dos Zinfandel (uno de viñedos originales de 135 años), con el típico carácter de pimienta negra, entre otros varietales alternativos.

Alejandro Bulgheroni Estate

El empresario argentino compró hace años una antigua propiedad en Santa Helena. Y en medio de las montañas construyó una pequeña y modernísima bodega, donde elabora solo cinco etiquetas en partidas muy limitadas, que se venden entre 120 y 400 dólares la botella: Lithology Beckstoffer Las Piedras Single Vineyard Cabernet Sauvignon (US$250), Lithology Beckstoffer Dr. Crane Cabernet Sauvignon, Single Vineyard Cabernet Sauvignon To Kalon, y el top de la casa Alejandro Bulgheroni Estate Napa Valley Cabernet Sauvignon.

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Bodega Alejandro Bulgheroni

Bodega Alejandro Bulgheroni

Joseph Phelps

Con un “visitor center” en la cima de una colina, con vistas al valle únicas, y una terraza que se llena de turistas todo el año. En esta bodega son más reconocidos por sus Cabernet Sauvignon de Napa; desde 1973 su primer vino. Los más aplaudidos hoy son el Bachus y el Insignia 2016.

Paul Hobbs Winery

En Sonoma hay muchas opciones, pero sin dudas esta, en Russian River Valley, es ideal para visitar con tiempo y vivir la experiencia completa, con maridaje incluido inspirado en la cocina japonesa. A la bodega se entra por un living, y en todo momento se tiene la sensación de estar en casa. En el living y en el comedor abundan detalles y objetos que narran la historia del afamado flying winemaker. Los vinos a degustar son: Edward James Estate Chardonnay 2016 (US$85), Cuveé Agustina Chardonnay 2016 (US$120), Hyde Vineyard Pinot Noir 2016 (US$90), Goldrock Estate Pinot Noir 2017 (US$120), y los Cabernet Sauvignon Beckstoffer Las Piedras Single Vineyard 2015 (US$300), y Nathan Coombs Estate 2015 Cabernet Sauvignon (US$400).

La Zinfandel es la uva emblemática de Estados Unidos. Sin embargo, los mejores tintos americanos están elaborados a base de Cabernet Sauvignon de Napa Valley.

Todo está pensado en función al disfrute del visitante, tal es así que las bodegas no se muestran, sino que se recibe en el “visitor center”.

En Estados Unidos se elaboran vinos en 48 de los 50 estados, siendo California el principal productor acaparando el 85%.

Por Fabricio Portelli

Especial para Revista Di-Vino