¿Quién es Mauricio García Hudson?
Mauricio comenzó en el 2003 en Park Hyatt Mendoza, primero como camarero y al poquito tiempo fue promovido a cocinero hasta el 2007. Se desarrolló como chef ejecutivo en Montañas azules y chef en Apapacho. Desde el 2008 tiene su propio proyecto, Ceibo restaurante, un concepto bien definido de cocina de campo en la ciudad.
Ha realizado pop-up por diferentes ciudades del mundo, además de participar y ganar diversos concursos culinarios y ser jurado disertante de la Asociación de Comida Regional Argentina (ACRA). En 2017, inauguró un proyecto de su autoría, Terracita Speakeasy, convirtiéndose en el primer bar speakeasy de Mendoza, marcando así tendencia en la capital del vino.
En el 2018 abrió otro proyecto propio, Santa y Pecador, un restaurante saludable y un bar con el espíritu de los año '20. Actualmente está lanzando una marca propia de barbacoas, Hudson BBQ. ¡Todo un emprendedor!
1 -¿Ciudad grande o chiquita?
-Soy de una ciudad chiquita, Mendoza, y a la vez creo que ha ido creciendo y se ha convirtiendo en una ciudad, no sé si grande, pero muy muy linda. Me gustaría, por supuesto, hacer base por un par de meses en una ciudad grande como Nueva York ya que me encanta. Pero para morir, ciudad chiquita.
2- Con tanto trajín, ¿cuántas horas dormís por día?
-Uf si te cuento que duermo entre 6 y 8 horas verás que no es poco, pero a su vez duermo en horarios muy raros, todos los días después de las 3 de la madrugada. A la mañana excepto que tenga que hacer algún trámite, prácticamente la pierdo. Y siesta no duermo hace años. De todos modos, soy muy noctámbulo, creo mucho en la noche, no de creer, sino de crear. Me gusta la tranquilidad.
3- Cuando no trabajás, ¿sos delivery fan? ¿O te ponés el equipo al hombro y cocinás en tu casa?
-Delivery fan a full. Uber eats y Pedidos Ya a full. Nos gusta mucho la pizza, así que vamos probando diferentes lugares y sino salimos a comer a ese mismo tipo de lugares, bodegones, lomiterías antiguas. Debés ir con la mentalidad preparada sabiendo lo que vas a encontrar, no te van a servir gourmet, te vas a limpiar con las servilletas transparentes que en vez de limpiar te ensucian, esas cosas… saber dónde te metés, pero me encanta.
4- ¿Qué te gusta hacer? ¿Cuál es tu terapia?
-Me gusta transpirar. Sea el ejercicio que sea como correr, trotar. Ahora estoy entrenando, haciendo kickboxing, jugué toda la vida al rugby. El movimiento me desestresa, lo que baja un poco es sudar la camiseta.
5- ¿Qué ciudades o países te flashearon? ¿Algún pendiente?
-Sí, me flasheó New York, Manhattan. Creo que muy adentro tengo pensado irme para allá a hacer temporada, o hacer algo, algún proyectito, hay algo visto, pero sin dudas esa es la ciudad que me encantó. Y la otra que me flasheó pero que es totalmente diferente fue Toulouse, que ahí volvemos al pueblo chiquito. Un lugar para descansar, relajarse. Pendiente… creo que la voy a cumplir ahora dentro de poco y es Londres. Ahora estoy planeando un viaje y haremos además Escocia, Irlanda, Bélgica y República Checa. Creo que por ahí viene la mano y estoy por cumplirla.
6- ¿Sentís algún tipo de fanatismo? ¿Por qué cosa?
-Fanatismo no. Creo que no. Me gusta mucho el rugby pero no soy fanático.
7- Antes de ser cocinero... ¿Qué pensaste que serías? ¿Tenés alguna profesión frustrada?
-Abogacía. Hice hasta tercer año y la verdad que me di cuenta que no podría ser abogado, defender lo indefendible fue lo que no me cerró y me hizo abandonar la carrera. Eso fue la que quedó en el tintero.
8- ¿Qué música escuchás?
-De todo. Me gusta la música a partir de los años '20. El be bop, el charlestón, el jazz, el swing, la música de los '80, el rock, me gusta mucho y volviendo a la pregunta anterior, creo que si tengo un fanatismo, la música. Me gusta variar, escucho desde música electrónica, house, chill out, tech house, los '90, grunch… te puedo nombrar mil.
9- ¿La ropa como necesidad básica o te ocupás de verte bien?
-Mmm… no me preocupo por verme bien, me preocupo por ponerme cosas que combinan, aunque luego me digan que no combinan. Uso mucho cuadrado, muchas líneas, rayas y a veces, que son las menos, dicen que me visto bien.
10- En la cocina, cuando estás en un despacho, ¿levantás la voz? ¿O sos de respirar, contar hasta 10?
-Creo que depende del momento, soy de hablar mucho, de hablar tranquilo, de hacer briefing antes de los eventos o despachos, de charlar tranquilo, bajar la voz, y hablar con respeto. Comunicar, enseñar y luego en momentos de presión, y cuando las cosas no salen tan bien, por ahí alguna vez si soy de levantar la voz, pero en general no.
11- ¿De qué te arrepentís?
-De no haber empezado a viajar más temprano. Creo que se me dio un poco más tarde porque tengo un hijo que lo tuve de joven, entonces también sentí la necesidad de quedarme acá, de hacer raíces, y ahora que mi hijo es más grande, ¡él viaja más que yo! No me arrepiento de mucho. De todas las experiencias que he tenido, trato de sacar cosas positivas. Creo que eso lo va formando a uno.
12- ¿Hay algo que odiés de la rutina diaria? ¿Y que amés?
-Se me ocurre algo que amo y odio al mismo tiempo, y es Eugenia, es mi pareja de hace muchos años, en la mayoría de los momentos la amo, pero hay momentos, muy pocos, en que la odio. Porque somos diferentes, pero nos complementamos, trabajamos juntos, ella es muy profesional y capaz, tiene conocimiento y le pone pilas tremendas al día a día.
13- ¿Te acompleja algo de tu cuerpo?
-La verdad que no, creo que soy como soy.
