Estudió gastronomía en Mendoza, y su primer trabajo fue en La Bourgogne de Bodega Vistalba, junto al chef Federico Ziegler, quien le trasmitió además de conocimiento, la pasión por la cocina. Luego emprendió un proyecto de catering propio junto a amigos cocineros pero sus  ganas por seguir aprendiendo y viajar lo llevaron a España. Allí trabajò y adquirió mucha experiencia. Al volver, gracias a esa experiencia enfrento nuevos desafíos como la apertura del hotel Tower y posteriormente en hotel Diplomatic.

Después de independizarse con un restó café, decidió seguir su carrera al mando de cocinas más grandes y comienza a incursionar en los restos de bodega, creando el concepto del restaurant Abrasado. Luego de unos años y con el restó en funcionamiento, se va a bodega Tapiz donde crea un concepto de producto local y huerta propia. Más tarde consigue su propio restaurant en bodega, haciéndose cargo de la cocina de bodega Renacer, y sumando al año Bodega Melipal. Hoy además de los dos restaurantes en bodegas, asesora otros de Mendoza.

¿Ciudad grande o chiquita?

Chiquita, muy chiquita. Cuando era más pendejo nunca encajé en esta provincia, de grande empecé a encajar un poquito más y ahora me siento cómodo, pero por lo menos hasta los 26 años pensé que por un momento que nunca iba a ser mi provincia. Ahora si porque tengo menos prejuicios y cada vez me importa menos lo que piensen los demás.

¿Con tanto trajín cuantas horas dormís por día?

Entre lo que hago y con mis hijas cada vez duermo menos, creo que máximo 5 horas diarias. El domingo es día que tengo libre, pero siempre me busco alguna actividad para hacer a la mañana, algún deporte. Pero dormir no más de 5 horas. De hecho no me gusta dormir siesta tampoco.  Me levanto de muy mal humor!

¿A la hora de la verdad… sos delivery fan? ¿O te pones el equipo al hombro y cocinas en tu casa?

¡Todo depende de que tan cansado esté! A veces me gana el cansancio y pido algo, soy consumista de comida chatarra, y ocurren esas cosas. Soy fanático de la pizza, así que pido pizza en Los Inmigrantes, ¡claramente las mejores pizzas del mundo!

¿Qué te gusta hacer? ¿Cuál es tu terapia?

Hoy mi mayor terapia es estar con mis hijas. Antes era como un “complejo”, hoy lo tengo más asimilado y es más divertido, y la otra terapia es softball, deporte que hice desde muy chiquito y que ahora me hizo rencontrar con todos mis amigos, todos estamos más panzones, y gordos, , y me divierte mucho, viajamos, vamos a Córdoba. Es un deporte de equipo que me hace acordar mucho a lo que es estar dentro de la cocina. Mi cabeza no deja de pensar en la gastronomía!

¿Que ciudades o países te flashearon? ¿Te queda alguno pendiente?

Me queda pendiente todo Asia, aun no conozco. Tuve la posibilidad de vivir en Europa, y mi lugar en el mundo es Barcelona siempre, por el libertinaje, tranquilidad, diversión. Viena también me gusta mucho y Paris.

¿Sentís algún tipo de fanatismo? ¿Por qué?

Muchos de mis fanatismos pasan por el deporte: RIVER MESSI LA SELECCIÓN, en ese orden. Soy muy fanático de la gastronomía, demasiado. Mi vida ronda en la gastronomía. Hoy por hoy soy muy fanático de Mis Hijas… de pocas cosas soy fanático.

Antes de ser cocinero, ¿qué pensaste que serías? ¿Tenés alguna profesión frustrada?

Psicólogo, me iba a ir pésimo seguro, estaba entre psicología y gastronomía. En unas vacaciones en Bahía Blanca, le dije a mi vieja , que casi se muere, pero me apoyo al 100%. Cuando empecé gastronomía, y a cursar me di cuenta que era lo que quería para mi vida y lo sigo eligiendo hoy y siempre.

¿Que música escuchás?

Uffff variadito. ¿Que música me gusta? ¡Me gusta el rock nacional a fondo! Mucho, Pero hoy te puedo llegar a escuchar Tini, por mis hijas, Paulo Londra, y me sé todas las canciones y de todo un poco. Las necesidades de apaciguar las aguas te hacen escuchar cualquier cosa.

¿La ropa es una necesidad básica o te ocupás de verte bien?

Naaaaa es una necesidad básica, no me preocupa. De hecho prefiero tener las mejores chaquetas de cocina, que la mejor ropa. De hecho creo que tengo que ir al psicólogo, por el tema de las chaquetas, tengo un millón de chaquetas y 5 o 6 remeras. Y un traje ni en pedo, ¡cada vez que tengo que ir a un casamiento es un quilombo!

En la cocina, cuando estás en un despacho, situación de máximo estrés. ¿Sos de levantar la voz? ¿O de respirar, contar hasta 10 y decir las cosas con amor y respeto?

Con respeto siempre, con amor nunca, soy de marcar las cosas y decir lo que tengo que decir en el momento. Nunca he peleado en un servicio, creo que es innecesario y contraproducente. Pero si marcar en momento. No me gusta faltar el respeto a nadie.

Si pudieras volver el tiempo atrás, ¿de qué te arrepentís?

De no haberme quedado unos años más en Europa, para sacarme las ganas de esa “experiencia europea”. Estuve 1 año y pico en Barcelona y Valencia. Es lo único. Todo lo demás que he hecho, lo he hecho y desecho porque he querido. He tenido la suerte de hoy estar haciendo lo que me gusta.

En tu rutina diaria, ¿que amas y odias?

Odio pocas cosas…. Quizás los quehaceres domésticos los odio. Sí me gusta mucho meterme en mi mundo. Escuchar música, ver películas, sin que nadie me moleste. Un momento de concentración en el que tal vez peque de egoísta, pero es necesario.

¿Qué te acompleja de tu cuerpo?

Nadaaaaaaaaaaa, nunca nada. No me molesta nada. Hoy por hoy hay que confiar en uno mismo y si existe algo que te molesta trabajar en eso. Hoy menos, estoy más gordo y con más barba y no me molesta sinceramente.

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