El sistema sanitario está en constante monitoreo, ya que los datos que surgen de esta evaluación continua son fundamentales a la hora de determinar cómo se continúa con la cuarentena y qué estrategia sanitaria se tomarán. En Mendoza, los informes semanales otorgados por el Ministerio de Salud, han indicado en cada oportunidad que las camas de terapia intensiva tienen una ocupación en torno al 90%. Sin embargo, desde los hospitales advierten una situación mucho más alarmante.
Terapia intensiva en Mendoza: la ocupación es "casi plena"
Desde comienzos de agosto, la cartera que comanda Ana María Nadal dio a conocer que la provincia contaba con 330 camas de cuidados intensivos, 175 estaban ubicadas en el Gran Mendoza, y la ocupación en ese momento era del 65%. Dos meses más tarde, el número de camas UTI se incrementó y pasó a 370 pero la ocupación también subió y, en la última semana, alcanzó el 89,69%, luego de superar en dos oportunidades el 90%.
A pesar de los números fríos, desde los hospitales se advierte sobre la crítica situación en la que se encuentran y señalan que es el recurso humano el que más escasea. Gonzalo Álvarez Parma, delegado en Cuyo de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, comentó a radio Nihuil, que las circunstancias no se han modificado en las últimas semanas y que la ocupación de las camas de terapia es "casi plena".
"La ocupación es prácticamente total. Sin embargo, el recurso humano es el más limitado. Es una problemática que se viene planteando hace tiempo. Se trata de un recurso muy extraordinario", indicó el profesional.
El galeno indicó que, históricamente, la especialidad de terapista no resulta "atractiva" debido a varios factores. "Tiene que ver con la calidad de vida. Por una parte, no tiene una gran posibilidad de proyectarse laboralmente, su desempeño depende del número de guardias y se suma que desde lo económico tampoco es rentable. Por lo tanto tenemos, una especialidad poco reconocida, estresante, con gran demanda de trabajo y poco remunerada", resumió.
Álvarez Parma sumó que, actualmente, el nivel de requerimiento del sistema es tal que los profesionales de estas áreas no están pudiendo cumplir con la dinámica de trabajo de 14 por 14. "En algunos lugares se puede realizar, en otros es prácticamente imposible porque son muy pocos", aseguró
La capacidad de Mendoza para atender a pacientes críticos se encontraba desactualizada, aún antes de la pandemia si se tiene en cuenta el crecimiento demográfico y, en este contexto, el tema se volvió fundamental. Incluso, en las últimas horas, este tema dio origen a una polémica.
Es que, desde el Gobierno nacional indicaron el pasado viernes que esta cifra era del 92% y eso motivó que Alberto Fernández incorporara a varios departamentos mendocinos nuevamente en la fase de aislamiento buscando que se reduzca la circulación de personas.
Pero, desde hacía varios días, el Ejecutivo provincial venía realizado anuncios que iban completamente a contramano. Se optó por liberar la circulación sin tener en cuenta la finalización del DNI durante los viernes, sábado y domingo. También se habilitaron los encuentros familiares en espacios privados, se extendió el horario de atención comercial, se amplió el turismo interno hacia alta montaña y San Rafael y se habilitaron más actividades, como la de los clubes y eventos religiosos.

