Dentro de las nuevas tecnologías al servicio del espionaje, un arma que cada vez se ve con mayor preocupación es el diseño de virus informáticos para infectar sistemas ajenos o para robar información, ya sea de forma individual o masiva. Uno de los virus más peligrosos puestos en funcionamiento fue el gusano Stuxnet, que en 2010 logró afectar a las instalaciones nucleares de Irán. Según el New York Times, sus creadores fueron Israel y Estados Unidos, pero ese punto no ha llegado a confirmarse oficialmente. Los iraníes pudieron neutralizarlo cuando ya se preparaba para atacar los sistemas que controlan sus centrales nucleares. De no haberlo logrado, el virus podría haber provocado que todas las centrales explosionaran sin remedio. Y lo mismo podría haber ocurrido en plantas químicas, fábricas de armamento…
James Bond es ahora un hacker pegado a un teclado. Janire Rámila nos cuenta en su reportaje "Así acechan los modernos servicios de inteligencia" algunos de los métodos de los espías de hoy.
Virus informáticos: la nueva arma del espionaje
