Los paneles solares no son nada nuevo, pero estas ventanas no funcionan con el sol. Aprovechan la lluvia y el viento para generar suficiente energía eléctrica como para alimentar pequeños dispositivos. El secreto son unos nanogeneradores integrados en el propio cristal e invisibles a simple vista.El único indicador de que la ventana está generando electricidad es que el cristal se oscurece un poco con un tono azul oscuro cuando está funcionando.
Ventanas que convierten el viento y la lluvia en electricidad
