Pasaron casi 20 años desde que el sistema llamado Deep Blue de IBM le ganó a Gary Kasparov por primera vez al ajedrez bajo las reglas de una competencia estándar. Desde ese momento la inteligencia artificial, la potencia tecnológica de los dispositivos y la tecnolgía avanzó notablemente.El problema es que si bien la tecnología creció a pasos agigantados, los sistemas de ajedrez no cambiaron demasiado y seguían funcionando, hasta ahora, como hace años: con fuerza bruta. El sistema "observaba" cuáles eran todas las jugadas posibles y en base a eso elegía la mejor.
Una máquina aprende a jugar al ajedrez y piensa humano
