Un tornillo no parece gran cosa, pero viajando a velocidades de siete kilómetros por segundo se convierte en un proyectil capaz de atravesar una nave o moverla fuera de su órbita. Un grupo de ingenieros suizos ha puesto en marcha un interesante plan para acabar con ese y otros objetos que forman la basura espacial.Hace cinco años, ingenieros del laboratorio de ciencias espaciales de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza. pusieron en órbita un satélite CubeSat. Ahora, el centro quiere probar si es posible capturar el pequeño satélite para evitar que se convierta en un elemento más de lo que denominamos basura espacial.
Un satélite con redes para capturar basura espacial
