Cuando los investigadores en dos universidades de la Costa Oeste tomaron control de un vehículo de General Motors a través de conexiones vía celular y bluetooth en 2010, provocaron temor en la industria automotriz al exhibir un enorme vacío de seguridad.Cinco años después, dos hackers amistosos, sentados en el sofá de su sala, utilizaron una laptop para controlar un Jeep a través de internet, demostrando una vulnerabilidad incluso más aterradora.
Temor en la industria automotriz ante los hackeos
