El empleado de la empresa Kaspersky Lab Yevgueni Chereshnev se implantó entre los dedos un pequeño biochip para conocer de primera mano qué oportunidades brinda a los humanos esta novedosa tecnología.Según explica Chereshnev, decidió implantarse un biochip en la mano para estudiar las ventajas de la vida de un hombre cíborg y para descubrir también las posibles amenazas e inconvenenientes de su uso, informa el periódico Nasha Gazeta.
Se implantó un biochip y se siente "un jedi"
