La sonda europea Rosetta, que acompañó este jueves al cometa 67P en el punto más cercano al Sol de su trayectoria, está comenzando según los astrofísicos a dar pistas fascinantes que ayudan a comprender el origen de la vida en la Tierra. A las 02H03 GMT, el cometa alcanzó su perihelio, es decir el punto más cercano al Sol de su órbita elíptica de seis años y medio.El cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko se encuentra a 186 millones de kilómetros del Sol y 265 millones de la Tierra. Este paso por el perihelio reviste especial importancia porque es la primera vez que una sonda espacial observa de cerca a un cometa durante ese agitado período.
Rosetta aporta nuevas pistas sobre el origen de la vida
