Resulta que un dominio era importante. Lo era (y es) porque bajo esa dirección web se accede a los contenidos de un medio de comunicación, la información relevante de una empresa determinada o cualquier otra página. La empresa tecnológica Google Inc, al pasar a denominarse Alphabet Inc para englobar a siete subsidiarias o filiales, ha desembarcado con un pequeño problema: los dominios .com, .es o .net tienen otros dueños, uno de los cuales -los dos primeros- pertenece a BMW, que bajo esta marca trabaja con su filial de alquiler de vehículos, Alphabet.com, siendo esta la extensión más popular para fines comerciales.Para poder realizar el anuncio de la reestructuración, la compañía americana se sirvió de la extensión .xyz, permitida desde el pasado año. Paralelismos y simbologías hacia el «abecedario», abc.xyz es la dirección bajo la que se encuentra toda la comunicación corporativa de Alphabet. Y puede tener su sentido, pero ello contempla el riesgo de generar un tráfico de usuarios innecesario a una empresa rival y llevar a la confusión. ¿Debió Google haber oteado y analizado el mercado de los dominios antes de la elección final del nombre? Además, se enfrenta a un problema legal: el fabricante de coches no está dispuesto a desprenderse del dominio en cuestión, según recoge AFP fuentes de BMW, y se encuentra valorando si se infringe la marca.