Tecnologia Sábado, 30 de diciembre de 2017

Los millennials ya manejan sus hogares desde el celular

Ya sea por seguridad, por confort o por ahorro energético, muchos decidieron que "manejar la casa desde el celular" es una solución ideal para algunos problemas cotidianos.

En los últimos años, la domótica inteligente dejó de ser un artículo de lujo y se convirtió en accesible para cada vez más personas y familias.

Ya sea por seguridad, por confort o por ahorro energético, muchos decidieron que "manejar la casa desde el celular" es una solución ideal para algunos problemas cotidianos.

No hay cables ni aparatos que desentonen, ya que los elementos técnicos pasan inadvertidos y pueden estar tranquilamente sobre la mesada de la cocina, como un adorno más en la biblioteca, en una esquina imperceptible de las paredes o en el techo.

Todos estos circuitos de domótica tienen medición de consumo de energía (gas, electricidad, agua, entre otras) con lo cual se puede controlar y automatizar las luces dimmerizables (que permiten un ahorro de energía eléctrica); programar un circuito on/off no solo de encendido de luces si no de artefactos eléctricos: por ejemplo, que en función a la geolocalización del usuario se enciendan las luces, la calefacción o el aire acondicionado teniendo en cuando está llegando a la casa, lo cual se puede combinar con un circuito de música o la televisión.

"Todo el sistema te permite maximizar el confort, la seguridad y la eficiencia energética; y a valores más accesibles de lo que muchos creen", destaca Sebastián Ikonicoff, socio fundador de Life2Better, una empresa que importa y comercializa este tipo de domótica y que en Argentina representa a FIBARO, una marca europea que ofrece una solución para crear casas inteligentes de avanzada.

"Todo está integrado a un único sistema, aumentando la seguridad, logrando ahorros de energía y con la posibilidad de controlarlo desde cualquier lugar del mundo", destacó.

Beneficios inmediatos

Las "casas inteligentes" permiten subir la calidad de vida desde muchos aspectos: .

  • Confort: entre muchas posibilidades, se pueden programar diferentes escenas, como que si alguien enciende las luces en medio de la noche éstas se prendan en una potencia menor para no lastimar la vista; que la temperatura de la casa se regule automáticamente de acuerdo a la ocupación; que las cortinas se levanten por la mañana de manera gradual para ir despertándose con luz natural, entre otras opciones.

  • Seguridad: Se puede simular presencia en casas vacías; detectar y alertar ante filtraciones de de agua, humo o gases; monitorear el comportamiento de los adultos mayores que viven solos (por ejemplo, saber si la temperatura ambiente es acorde y ajustarla a distancia, o detectar si se levantó de la cama o no, si abre la heladera, si dejó alguna puerta abierta, etc); detectar movimiento en el interior de la vivienda o en una zona particular, entre otras.

  • Eficiencia energética: Está comprobado que se puede reducir un 30% el consumo anual con esta tecnología, ya que todos los actuadores miden el consumo de los dispositivos conectados y permiten tomar decisiones al respecto, como apagar las luces de una habitación si no se detecta movimiento en un determinado rango de tiempo; o reducir la potencia de lámparas de acuerdo al horario, bajar o subir la intensidad de los climatizadores dependiendo de la temperatura o simplemente apagar remotamente las luces que quedaron encendidas.