Lo que consiguió el ingeniero ruso Alexey Pajitnov en 1984 no está al alcance de cualquiera. Él y sus colegas Dmitry Pavlovsky y Vadim Gerasimov son los responsables de que muchos de los que superamos nuestra adolescencia entre finales de los 80 y principios de los 90 nos gastásemos la paga en las máquinas recreativas que tenían su juego. Tetris era, y lo es aún hoy, un videojuego adictivo, divertido y estimulante como pocos.
Las propiedades curativas del Tetris
