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Por primera vez, el Programa Provincial de Adicciones de Mendoza incluyó el uso excesivo de las nuevas tecnologías como un consumo problemático. La idea es difundir que el mal uso de las novedades “tecno” pueden hacer mal.

La tecnología, nueva adicción

Por Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.net.ar

Por primera vez en la historia del Plan Provincial de Adicciones (PPA) de Mendoza el uso excesivo de las nuevas tecnologías será tratado como un consumo problemático.

El tópico forma parte de una campaña lanzada a principios de agosto, que incluye también el juego compulsivo y el exceso de alcohol.

Carina Stehlik, coordinadora del PPA, explicó que “el concepto de adicciones se ha vinculado siempre, desde un lugar muy trillado a algo estigmatizante, asociado a sustancias ilegales y a delincuentes, sin reconocer que hay consumos de sustancias legales y que hay conductas compulsivas que pasan inadvertidos”.

“No se le ha dado una connotación seria a este tipo de consumos. Cuando se toman en consideración, las personas ya llevan mucho tiempo de experimentar dañinamente. Por eso –dijo la funcionaria– queremos trabajar en un concepto más amplio, más horizontal, para poner en relieve que las personas que están afectadas en una situación de consumo no siempre son adictas y que los distintos consumos pueden traer distintos problemas”,

En el colectivo, en una plaza, en casa, en la escuela, con un celular, con una tablet, con una computadora. Los lugares y los dispositivos con los que se consume tecnología e internet y la accesibilidad cada vez más frecuente a ellos está generando en muchos adolescentes y adultos una conducta que desde el PPA califican de problemática.

Por esta razón, el fenómeno fue incluido en la Campaña de Consumos Problemáticos que desde principios de mes lleva adelante el PPA, y que en esta primera etapa focaliza su atención sobre el juego, el alcohol y la tecnología.

El vínculo con la tecnologíaSegún explicó Stehlik, “tenemos que empezar a pensar la tecnología como un objeto de consumo. Los usos tecnológicos obviamente son un avance y una evolución. Hoy no podemos prescindir de ellos, como tampoco podemos prescindir de los medicamentos y también se hace un uso excesivo de ellos. Los consumos no se pueden eliminar de los circuitos, por eso hay que aprender a convivir con estos objetos o circunstancias de consumo”.

Para la especialista, se trata más bien de ver cómo nos vinculamos con la tecnología y detectar si deteriora nuestra vida cotidiana, si nos hace perder lazos sociales, si nos separa del contacto físico con otros, si perdemos horas de otras actividades como el estudio, el trabajo y el disfrute con la familia.

En virtud de que la campaña es muy reciente, el PPA aún no cuenta con estadísticas acerca de cuántas personas han consultado por el consumo problemático de tecnología aunque sí detectaron preocupación en algunos padres que notan conductas abusivas en sus hijos.

“No buscamos un impacto masivo. Más bien buscamos un proceso de sensibilización. Si no llaman (a la línea gratuita del PPA, 0800-333-4884), que consulten al médico de cabecera”, advirtió la funcionaria.

Observar conductasEn este sentido, Stehlik pidió al entorno del posible consumidor problemático que observe la conducta diaria. Si es repetitiva, sostenida y la persona no puede “descentrarse”, habría que al menos sospechar de un conflicto.

Si se trata de un adolescente, la primera medida a ejecutar es limitar el consumo en horas, aunque la profesional evitó dar precisiones acerca de qué sería lo conveniente porque “cada familia tiene su propia idea de lo que es normal o aceptable”.

La clave está, entonces, en aplicar el sentido común y la lógica. “Es normal y habitual que un chico se pase el fin de semana entero chateando. Pero hay que ver qué pasa de lunes a lunes. Cuanta más participación y lazos establezca una persona que está en proceso de constitución de su identidad, más posibilidades tendrá de resolver estas situaciones”.

Lo que hay que saberLa aparición y el progresivo auge de las nuevas tecnologías y sus dispositivos ha modificado en muchos aspectos la vida cotidiana de las personas. Esto ha traído innumerables beneficios y también ha generado consumos problemáticos.

¿Qué es el consumo problemático?Es el consumo que mediando o sin mediar sustancia química alguna afecta negativamente, en forma constante, la salud física o psíquica y/o sus relaciones sociales. Puede manifestarse como consumo excesivo de alcohol, tabaco, sustancias psicotrópicas (legales o ilegales) o producidos por ciertas conductas compulsivas de las personas hacia el juego, las nuevas tecnologías, la alimentación, las compras o cualquier otro consumo que sea diagnosticado compulsivo por un profesional de la salud.

En la tecnología-El consumo de tecnología comienza a ser problemático cuando:

-Pasa a ser el centro de interés, y lo demás pasa a segundo término, incluso actividades que antes eran placenteras.-Se genera un aislamiento del resto de los vínculos interpersonales. Se manifiesta en horas de encierro y en alteraciones en los horarios de las comidas o el sueño.-Se producen cambios de humor (irritabilidad, ánimo irascible).-Cuesta reconocer que la vida se ha visto modificada por el cambio de hábitos que ha introducido el uso excesivo de tecnología.-No se quiere hablar de ello.

Cuando algún indicador aparece Se hace necesario consultar con un equipo de salud que pueda orientar e intervenir adecuadamente frente a cada situación.

Contacto-Línea gratuita: 0-800-333-4884

-Web: www.mendoza.gov.ar/consumoproblematico-Facebook: www.facebook.com/pages/Consumos-Problemáticos-Mza

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