El arte puede servir para reflexionar sobre lo sublime y lo hermoso.Pero este no es el caso de la obra del joven ilustrador español Luis Quiles, cuyos provocadores y explícitos dibujos ofrecen los códigos de los defectos y abusos de nuestra sociedad moderna, perdida en la perversión, el culto del narcisismo y, sobre todo, la dependencia de la tecnología.
Esclavizados por la Red
