Piense en “CSI”, en “Bones” o en otras series de televisión parecidas en las que los forenses resuelven tortuosos crímenes con la ayuda de un microscopio, sofisticadas técnicas de análisis y simulaciones por ordenador. Quizá lo que vea en la pantalla le parezca casi ciencia ficción, pero la realidad cada vez se aproxima más a la imaginación de los guionistas.Diferentes grupos de investigación de Estados Unidos y Europa están desarrollando sistemas de análisis que permiten predecir las características físicas de un sospechoso a partir de una pequeña muestra de su material biológico. Es decir, establecer un retrato genético en el que se puede averiguar cuál es su sexo, de qué color tiene los ojos y la piel, su origen étnico, la edad o si su cabello es rizado o liso. La medicina forense denomina a estas técnicas, que están en pleno desarrollo, fenotipado molecular. Son la última herramienta en la lucha contra el crimen.
Nuevas técnicas forenses permiten elaborar el retrato robot de un sospechoso a partir de una muestra de ADN
El rostro del asesino a partir de un pelo
