El azar tiene consecuencias impredecibles: Schuyler Benson y Celeste Zendler bien pueden dar fe de ello.En el año 2009, Benson tenía un teléfono “flip”, de los que ya han pasado a ser historia. Un día el hombre intentó conectarse a su cuenta de Facebook y descubrió que había entrado en la de Celeste Zendler, una mujer que no conocía, con la que no tenía siquiera ni amigos comunes.
El error de Facebook que acabó en matrimonio
