Allen Mills, un físico de la Universidad de California, Riverside, figuró en las noticias de ciencia esta semana por una serie de cálculos publicados en la revista Physical Review. Estos muestran que las burbujas esféricas huecas llenas de un gas de átomos de positronio son estables en helio líquido.
Te puede interesar: Conmoción en España. Tremendo caso: le puso cocaína en los genitales y luego la descuartizó
La importancia de dicho hallazgo radica en el aumento de la posibilidad de desarrollar un láser de rayos gamma que podría ser utilizado a nivel clínico para obtener imágenes, para el tratamiento del cáncer e incluso en la propulsión de naves espaciales.
De la misma forma en que un rayo láser es capaz de generar haces coherentes de luz visible, un hipotético láser de rayos gamma, o "glaser", debería poder producir haces coherentes de radiación gamma, el tipo de luz más energético que existe. Pero eso es algo que nadie, aún, ha conseguido hacer.
El esfuerzo por conseguir un láser de rayos gamma operativo se considera, en efecto, como uno de los problemas más importantes de la física, y necesita de la coordinación de disciplinas tan dispares como la mecánica cuántica, la espetroscopía óptica y nuclear, la química, la física de estado sólido y la metalurgia, así como de importantes avances en nuestro conocimiento de todas estas áreas. Representa una tarea realmente difícil y en la que se mezclan la ciencia básica con la ingeniería.
Pero el positronio es un material muy difícil de tratar. De una duración extremadamente corta y solo brevemente estable, el átomo de positronio resulta similar al de hidrógeno, con la pequeña diferencia de que está hecho de una mezcla de materia y antimateria, en concreto de electrones y sus antipartículas, los positrones.
Todos sabemos lo que suele suceder cuando una partícula de materia se une a su antipartícula: ambas se destruyen en una diminuta pero potente explosión de energía. Sin embargo, cuando un electrón se topa con su "alter ego" de antimateria (un positrón), es posible un segundo resultado: la formación de positronio. ¿Pero cómo darle al positronio la estabilidad que se necesita para manejerlo?
Para ser capaces de crer un láser de rayos gamma, el positronio tiene que permanecer en un estado llamado "condensado de Bose Einstein", formado por toda una colección de átomos de positronio que estén en el mismo estado cuántico y permitan las interacciones necesarias para generar la radiación gamma.


