Mientras algunas compañías automovilísticas centran sus recursos de innovación en desarrollar vehículos que se conduzcan solos o en técnicas para integrar el smartphone en el tablero de control, hay otras compañías que miran un poco más allá y piensan en coches que surquen los cielos.Entre estas últimas compañías visionarias encontramos a AeroMobil, una empresa que ha estado trabajando en la idea de autos voladores desde 1989. Y para esta compañía, estos automóviles no están tan lejanos en el tiempo, ya que sus responsables opinan que en 2017 se podrá comercializar el primer modelo de cara al gran público.
Aun así, cuando los vehículos voladores comiencen a ser una realidad, deberán lidiar con un problema muy humano: la burocracia.Y es que si los coches que se conducen automáticamente ya empiezan a suscitar debate y problemas legales, ¿Qué discusiones no podríamos tener con este tipo de vehículos? Nos referimos a cuestiones como las fronteras, transportes, y todo lo que conlleva la posibilidad de la libre circulación a nivel mundial.El último gran escollo que tendrían estos flamantes autos voladores sería su elevado costo y precio de venta. Sus creadores sitúan el precio alrededor de unos doscientos mil dólares, una cantidad nada apta para los bolsillos de los consumidores de nivel medio. Pero también es cierto, que como con casi todas las novedades tecnológicas, los precios iniciales son un disparate que con el paso del tiempo se va amoldando más al alcance de la gran mayoría.En cualquier caso, hasta 2017 quedan prácticamente dos años. Veremos cómo va avanzando el proyecto del auto volador en todos estos ámbitos conflictivos.Fuente: gadgetos.com
Embed
Uno de los prototipos de AeroMobil