Ni siquiera los sensores de huellas dactilares que buscan mejorar la seguridad de acceso a los dispositivos móviles se libran de la vulnerabilidad ante los posibles ataques de los 'hackers'. Lo mostraron públicamente dos expertos en protección de la información computacional de la empresa FireEye.La evolución del 'malware' y las técnicas de espionaje cibernético ha avanzado tanto en la última década que cualquier herramienta puesta al alcance de los delincuentes puede ser utilizada para acceder a todo el volumen de información protegida. Las aplicaciones que leen e identifican los parámetros biométricos no son una excepción, advirtieron Tao Wei y Yulong Zhong durante una conferencia en Las Vegas (EE.UU.).
Android deja la puerta abierta al robo de huellas dactilares
