El entrenador de Boca analiza usar un 4-1-4-1, como lo hizo en la vuelta ante Cruzeiro, para conseguir en Brasil el pase a la final de la Copa Libertadores.
Se trata de las casi dos mil entradas que tenían a disposición a un precio de 50 dólares para la revancha frente a Palmeiras, por la semifinal de la Copa Libertadores.