San Juan se convirtió en la primera provincia argentina en volver a clases presenciales. Fueron miles los alumnos que regresaron a la escuela después de cinco meses de clases a distancia.
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El hecho provocó sus repercusiones en el Gobierno Nacional. El ministro de Educación, Nicolás Trotta, lo definió como "un gran paso para la educación" lo sucedido en San Juan.
Por ahora, en San Juan han regresado los alumnos de los departamentos de la periferia y alejados de la zona urbana.
Cómo fue la vuelta a clases en San Juan
Para el regreso a las aulas, el gobierno de San Juan dispuso ciertas medidas para evitar el contagio entre docentes y alumnos.
Aulas burbuja: los bancos fueron ubicados de manera especial para preservar el distanciamiento entre alumnos. La cantidad de estudiantes en el aula se dispondrá dividiendo de acuerdo a la nómina que tenga ese curso.
En una misma aula puede haber entre dos y tres burbujas.
Además, al momento de ingresar a la escuela se toma la temperatura a toda persona que ingrese y el nombre de cada uno queda anotado en un registro.
Presencia policial: los uniformados custodiarán las 250 instituciones habilitadas para volver a clases. Son 700 los abocados a esta actividad.
Madres y padres con distancia social: los acompañantes de los chicos no podrán acceder a las aulas. Sólo podrán llegar al establecimiento a dejar a los chicos y retirarlos afuera del mismo.
Alumnos equipados: se han entregado más de 10.500 kits sanitarios para los alumnos que retoman las actividades presenciales en San Juan. Los chicos no pueden ingresar sin barbijo a clases.
Saludos con codito: están prohibidos los saludos con besos y abrazos, en este retorno a clases presenciales.
La alegría de algunos y el temor de otros
María Quinteros, mamá de Delfina Bustamante, una de las 12 estudiantes en inaugurar esta nueva modalidad, contó que su hija estaba contenta de regresar; además agregó que lo que más costó en un principio fue la conectividad.
"Por guía había familias que se gastaban $250 en imprimir. Luego encontramos a un señor que nos hacía precio, pero había que trasladarse hasta Villa Aberastaín y finalmente los trabajos por suerte los buscábamos por la escuela".
Verónica Canto, otra mamá que estaba en el grupo que quedó fuera por protocolo, explicó que la única salida es la educación. "No me preocupo mucho, ya que el hecho de no tener virus circulante es positivo". Esta mamá dijo que es importante que los chicos vuelvan a clases. “No es lo mismo la guía que estar presente en el aula”.
Por otro lado, Elizabeth Canto dijo que hay que acompañar a los chicos y enseñarles sobre la importancia de la precaución. La mamá de Rodrigo Orellano, añadió que hay un alumno que no asistirá ya que su familia explicó que prefiere seguir con la educación a distancia. En este sentido, Uñac enfatizó que se respetará la decisión de cada hogar y garantizó que los alumnos que regresen a la escuela seguirán recibiendo las guías.




