Un grupo de personas con discapacidad se cansó de la falta de accesibilidad para quienes se movilizan en silla de ruedas en su ciudad y se unieron por la falta de transporte adaptado.
Vivir en silla de ruedas: de sufrir la ciudad a transformarla por completo.
Un grupo de personas con discapacidad en silla de ruedas decidió unir fuerzas y construir puentes y rampas
Hoy se dedican a construir trampas, a controlar colectivos, a capacitar choferes y hasta a convertir su ciudad en un punto mucho más inclusivo.
¿Dónde se transforma la ciudad y se la vuelve más accesible para las personas en silla de ruedas?
Este movimiento transformador se está llevando a cabo en Córdoba, e inició en 2012, cuando un grupo de personas con discapacidad decidió unirse porque los reclamos individuales no alcanzaban. Así nació la Fundación Derechos Sobre Ruedas, una organización cordobesa que busca defender derechos y generar cambios concretos en el espacio público.
En la actualidad, cerca del 80% de las personas que forman parte de esta Fundación usan silla de ruedas, tanto manuales como motorizadas. Además, familiares y amigos de estas personas se han sumado a las acciones, y de esta manera logran cubrir muchos más puntos de aquella ciudad.
Con el paso del tiempo, desde la Fundación Derechos sobre Ruedas detectaron que en la ciudad "sí se construían rampas, pero muchas eran solo para cumplir".
Es por ello que decidieron poner manos a la obra e intervenir la ciudad de Córdoba directamente. Hablan con los vecinos, con los locales y negocios, registran todo con fotografías y luego comienzan con las acciones. Todo esto lo difunden en las redes sociales.
Los materiales para construir las rampas y puentes se consiguen a través de rifas, donaciones y acciones solidarias, y el trabajo es completamente voluntario.
Además, desde la Fundación le brindan capacitaciones a los choferes de colectivos para que el trato hacia las personas con discapacidad sea adecuado. También advierten un problema muy serio: hoy casi no hay opciones adaptadas para viajar a ciudades cercanas como Villa Carlos Paz o Jesús María.
Más allá de los cambios y de las obras la infraestructura, desde la Fundación insisten en que el cambio también es cultural: “Lo más urgente es generar empatía. Pensar cada obra, cada servicio y cada decisión teniendo en cuenta que existen personas con discapacidad”.


