Los chicles son una golosina clásica que la mayoría de las personas consume para mantener la frescura, el aliento y el gusto en la boca. Aunque hay miles de variedades, ventajas y desventajas, hay un país en el sudeste asiático que prohíbe su venta por los problemas que genera en el espacio público.
El único país que tiene prohibido la venta de chicles por una curiosa razón
A diferencia de otros países del mundo, Singapur mantiene una de las restricciones más particulares relacionadas con un producto cotidiano: el chicle.
Desde 1992, tanto la fabricación como la importación y la comercialización están sometidas a una serie de controles a raíz de una medida que surgió después de que los residuos de la golosina comenzaran a generar problemas en diferentes espacios de la ciudad.
Aunque su consumo no es ilegal y está permitido en casos especiales, el gobierno de Singapur restringió la producción de chicles por los problemas que generaban los residuos pegados en calles, ascensores y trenes.
Cuando las personas masticaban el chicle, los restos de la golosina aparecían en buzones, cerraduras, ascensores, escaleras, aceras y asientos de autobuses, generando dificultades de mantenimiento y mayores gastos de limpieza.
De hecho, las autoridades del país notaron que las personas colocaban chicle sobre los sensores de las puertas de los trenes para impedir el funcionamiento adecuado de los accesos y ocasionar interrupciones en el servicio. Desde aquel entonces esta norma convirtió a Singapur en uno de los países con estrictas normas de limpieza y comportamiento ciudadano.
Otras leyes insólitas de Singapur que generan asombro
- Besarse apasionadamente en público no está bien visto.
- En Singapur tirar cualquier cosa en la calle conlleva una multa.
- Hay una fruta con sabor dulce, pero de olor desagradable que llevó a prohibir su consumo en lugares públicos como el metro, aeropuertos u hoteles.
- Está prohibido comer y beber en el transporte público.
- Singapur es un país donde fumar no está muy bien visto por lo que está prohibido fumar en edificios públicos, oficinas gubernamentales, colegios, estaciones o centros comerciales.
- Hay multas por no tirar la cadena en baños públicos.
- Existen multas por cruzar fuera de un paso de peatones.
En pocas palabras
- Prohibición de chicles: Singapur restringió la venta de chicles desde 1992 por problemas de residuos.
- Impacto en el espacio público: los restos de chicle causaban dificultades en ascensores, trenes y aceras.
- Otras normativas: el país es conocido por sus estrictas leyes de limpieza y comportamiento ciudadano.


