Un taxista devolvió $500 mil pesos que se olvidaron en su auto. Un chofer de Córdoba protagonizó un emocionante episodio durante las últimas horas que sorprendió a todos: recogió a un pasajero que, al bajarse, se olvidó una valija con $500.000. ¿Qué hizo? Lo que corresponde: los devolvió y, a cambio, le dieron una valiosa recompensa.

Gonzalo Loza es el taxista honesto de esta historia. Estaba recorriendo las calles de la capital cordobesa hasta que lo frenó un pasajero en la esquina de Vélez Sarsfield y 27 de Abril, y le pidió que lo llevara hasta un edificio de Nueva Córdoba.

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El joven, de unos 30 años, que cargaba dos mochilas y una valija, bajó del vehículo y sin darse cuenta se olvidó del equipaje mayor. Al principio, Loza no sabía que la valija se encontraba en el auto, pero después de otro viaje la vio y automáticamente después intentó localizar a su dueño.

"Vino caminando, subió y puso la valija en el piso del acompañante, se bajó apurado y se olvidó la valija. Se metió dentro del edificio, y cuando me doy cuenta de la valija, el hombre no estaba", relató Loza.

Para ubicarlo se requirió de una intensa búsqueda. "Hice otro viaje y volví, le pregunté al conserje si lo conocía y me dijo que no. Después regresé a donde había empezado el viaje y ahí estaba el muchacho", contó el taxista.

Finalmente, el conductor logró ubicar al pasajero y le devolvió la valija. Sin embargo, una vez que se encontró con el joven, se enfrentó a una extraña consulta: el hombre le preguntó si había revisado lo que había adentro. Frente a esa inquietud, el taxista respondió que no y que desconocía qué era lo que contenía en su interior. Ante esto, el hombre le mostró que había $500.000.

"El chico me preguntó si había abierto la valija, le dije que no. La abrió delante mío y me llevé una gran sorpresa con la cantidad de dinero", rememoró el conductor. Y a causa de su buena actitud, el pasajero decidió darle una valiosa recompensa.

"Volvimos a donde él había salido y me dio una recompensa de $10.000. Es bastante, son como 20 días de trabajo", reconoció Loza. Y cerró: "Por más que hubiera sabido, no me lo hubiera quedado. Valió la pena devolverlo para dormir tranquilo".