La vida de Verónica
Verónica tiene tres hijos: Heiner, de 11 años, Ethan, de 5, y Bryana de 2. Los dos más pequeños nacieron en la cárcel, y desde ese momento, ella vive en el RAM.
Ethan ya fue externado, Bryana aún vive con ella en este espacio.
Verónica cuenta que no estaba preparada para ingresar a esta mundo desconocido.
Cuando yo conocí al papá de mis hijos menores, ya estaba en el penal, lo conocí a través de una compañera, ella estaba accidentada la tenía que ayudar cuando venían las visitas. Él no estaba preso, iba a ver a su hermana. Entre conversación y conversación nos conocimos y empezó todo venía a visitarme Cuando yo conocí al papá de mis hijos menores, ya estaba en el penal, lo conocí a través de una compañera, ella estaba accidentada la tenía que ayudar cuando venían las visitas. Él no estaba preso, iba a ver a su hermana. Entre conversación y conversación nos conocimos y empezó todo venía a visitarme
Esto sucedió en el 2014, y hoy siguen juntos y ya tienen dos hijos, luego de haberse casado dentro del penal.
Su primer embarazo privada de su libertad fue el 2015.
"Desconocía este lugar, acá nació Ethan y vivió hasta que cumplió cuatro años. Para mí fue todo muy nuevo. Tenés ayuda acá, la convivencia es un poco rara, pero dentro de todo tuve suerte" "Desconocía este lugar, acá nació Ethan y vivió hasta que cumplió cuatro años. Para mí fue todo muy nuevo. Tenés ayuda acá, la convivencia es un poco rara, pero dentro de todo tuve suerte"
La crianza sin libertad
Verónica contó cómo es criar niños en las condiciones en las que ella se encuentra.
"Yo no pensé cómo iba a ser esta experiencia, la fui viviendo mientras sucedía". Los primeros ocho meses de Ethan los pasó exclusivamente con ella, pero luego empezó a salir a la casa de su papá, pasó Navidades con él y su familia.
Yo quería que conociera otra vida, que tuviera posibilidad de estar afuera. El iba creciendo y quería que viera otras cosas, no fui egoísta con él Ethan tuvo un desarrollo diferente. salía varias veces por semana Yo quería que conociera otra vida, que tuviera posibilidad de estar afuera. El iba creciendo y quería que viera otras cosas, no fui egoísta con él Ethan tuvo un desarrollo diferente. salía varias veces por semana
En cambio, explicó que Bryana, su hija menor, tuvo una crianza diferente, porque a los pocos meses de vida, comenzó la pandemia y ya no se pudo salir transitoriamente. Hasta el momento, la niña solo ha salido una vez y porque Verónica tuvo que asistir al hospital.
El desapego
Uno de los momentos más difíciles de su experiencia fue cuando Ethan se fue definitivamente del RAM, al cumplir cuatro años.
Empezamos de a poco, fueron seis meses de adaptación antes de cumplir los 4 años. Tenés que armarte de valor, no es lindo que se te vaya un hijo, no es lo mismo pasar todo el día con él que verlo cada 15 días Empezamos de a poco, fueron seis meses de adaptación antes de cumplir los 4 años. Tenés que armarte de valor, no es lindo que se te vaya un hijo, no es lo mismo pasar todo el día con él que verlo cada 15 días
Actualmente, sigue su crianza por videollamadas.
En cuanto a Ethan, contó que tiene un gran diálogo con él.
Yo tengo unas conversaciones medio raras con él, porque está conociendo, sabiendo más del tema y me hace muchas preguntas, siempre le digo que quiero que estudies, que seas un maestro, médico enfermero, que hagas las cosas bien, y que si no podés resolver algo. lo puedas hablar Yo tengo unas conversaciones medio raras con él, porque está conociendo, sabiendo más del tema y me hace muchas preguntas, siempre le digo que quiero que estudies, que seas un maestro, médico enfermero, que hagas las cosas bien, y que si no podés resolver algo. lo puedas hablar
Arrepentida
Si bien Verónica no habló de la causa por la que está cumpliendo su condena, sí destacó que se arrepiente profundamente de la situación que la llevó al penal, y remarcó que lo que más le duele es haber dejado de ver a su hijo mayor.
No puede haber dolor más grande que el que le causé a mi hijo mayor, no medí las consecuencias, dejé que pasara. Quiero pedirle perdón, por más que pase el tiempo no puedo reparar lo que pasó, no puedo cambiar lo que ya hice. Pero aquí he adquirido nuevos conocimientos que me han hecho reflexionar. De todas maneras, me va a doler siempre No puede haber dolor más grande que el que le causé a mi hijo mayor, no medí las consecuencias, dejé que pasara. Quiero pedirle perdón, por más que pase el tiempo no puedo reparar lo que pasó, no puedo cambiar lo que ya hice. Pero aquí he adquirido nuevos conocimientos que me han hecho reflexionar. De todas maneras, me va a doler siempre
En lo que sí piensa Verónica es en el reencuentro con su hijo. Entre lágrimas sostuvo que piensa en los reproches que el niño puede hacerle el día de mañana.
Se puede ver la entrevista completa en el Instagram de Daniela Gutiérrez
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