Por mucho énfasis que pongas en el cuidado de tu pelo, si quieres tener una melena larga y abundante, los productos del mercado no hace milagros. En ocasiones, hace falta algo más, y las extensiones pueden ser una alternativa perfecta para este caso. A continuación, te contamos qué opinan los expertos y las claves para que queden bien.
Si eres de las que rehúye a cortarse el cabello, y te has propuesto dejártelo crecer, es el momento ideal porque las melenas XL se han puesto de moda. Sabrina Carpenter, Kylie Jenner y otras celebridades llevan el pelo largo y con mucho volumen.
Las extensiones son un complemento más de belleza, pero todavía existen muchas dudas respecto a ellas. Ya sea cómo se ponen, dónde se consiguen, e incluso para qué sirven. De hecho, a pesar de lo que todo el mundo cree, las extensiones se utilizan con muchos fines aparte del que se sabe.
Extensiones de pelo
María Roberts es experta en extensiones de pelo en Madrid y tiene un centro capilar de referencia donde van muchas influencers y personalidades destacadas. En conversación con Elle, Roberts reveló que el 80% de cabello para fabricar las extensiones proviene de Asia.
Lo primero que tienes que tener en cuenta es que no se recomienda comprar las extensiones por tu parte. Lo mejor es buscar un salón de belleza o peluquería donde trabajen expertos que sepan cómo tratar las extensiones, ofrezcan diferentes opciones y productos adecuados para su cuidado.
El técnico especializado determinará qué es lo que te conviene, desde el largo, el tipo de pelo, la cantidad y el tipo de unión. Seguramente cuando pruebes varias técnicas, será más fácil que sepas lo que te gusta y lo que no.
No se usan solo para alargar el pelo
Las extensiones tienen más usos de los que se conocen, ya que pueden ponerse para dar efectos de color, sin teñir el cabello, o para un cambio radical de look para un evento concreto, para dar luminosidad, mechas de fantasía o volumen.
Muchas famosas las usan para cambiar su estilo a cada rato, sin perjudicar demasiado su pelo natural. Beyoncé y las hermanas Kardashian son un ejemplo perfecto. La cuestión está en divertirse y disfrutar los resultados sin prejuicios.






