Una nueva teoría afirma que los dos crucificados con Jesús no serían ladrones, sino sus discípulos.
Los Evangelios afirman que Jesús fue crucificado junto a otros dos hombres, pero no revelan quienes eran ellos. Dicen que Marcos y Mateo eran "bandidos" (en griego: lestés), Lucas los llama "malhechores" (kakúrgos) y Juan solo habla de "otros dos".
La tradición siempre los ha considerado "ladrones" y que la casualidad hizo que fueran condenados a morir el mismo día que Jesús, por orden de Poncio Pilato.
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Sin embargo, el teólogo Ariel Álvarez Valdés, le dio otra interpretación a los escritos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Aseguró que los dos ladrones crucificados junto a Jesús eran sus discípulos.
Durante los años que Roma dominó Judea, la crucifixión se impuso como un castigo que los romanos aplicaban únicamente a los rebeldes políticos, a los revolucionarios sociales, y a los subversivos, no a los ladrones.
Cuando los soldados arrestaron a Jesús en el Monte de los Olivos, éste se defendió diciendo: "¿Han venido a prenderme con espadas y palos, como si fuera un bandido (lestés)?" (Mc 14, 48; Mt 26, 55; Lc 22, 52). Esto lleva a una segunda conclusión: los dos condenados debieron de ser discípulos de Jesús, apresados y juzgados por el mismo delito.
De acuerdo con lo aportado por el teólogo, otro detalle que confirma el vínculo entre los dos hombres y Jesús es la manera en que fueron crucificados. Los cuatro evangelios coinciden en que Jesús fue colocado en el medio, mientras que a los otros dos los colocaron “uno a su derecha y otro a su izquierda” (Mc 15,27; Mt 27,38; Lc 23,33; Jn 19,18). ¿Por qué ubicarlos así? Jesús había sido considerado el líder de los otros dos, sus discípulos.
