En el universo del cuerpo humano, hay estructuras que pasan desapercibidas pese a su increíble resistencia. Uno de los ejemplos más llamativos y poco sabidos son los dientes: pues el esmalte dental posee una dureza comparable a la de algunas piedras y minerales, posicionándose como el tejido más fuerte del organismo.
A pesar de la creencia común, los dientes no están formados por hueso. Es decir, los dientes no son huesos, sino que están conformados por diversos tejidos mineralizados, y uno de ellos es el esmalte dental, capaz de ser tan duro como una piedra. Pero ¿cómo es posible?
¿Sabías que los dientes humanos son casi tan duros como una piedra?
Los dientes son una de las partes más lindas del cuerpo humano, su forma y su brillo son las causas de una sonrisa linda después de un buen chiste o charla con amigos. Ellos tienen propiedades increíbles y pueden ser extraordinariamente duraderos, siempre que tengamos los cuidados necesarios, por supuesto.
Pero lo cierto es que en este caso el tema no habla de su cuidado sino de una característica que los hace únicos: su estructura. Los dientes son un tejido formado por hidroxiapatita y proteínas, siendo este esmalte el tejido más duro del cuerpo humano.
Esta dureza paradójicamente semejante a una piedra se la proporciona la hidroxiapatita, que es el mineral más duro del cuerpo y es como una forma del fosfato de calcio presente también en los huesos.
Están compuestos de tres capas principales donde la capa externa es el esmalte y recubre la parte externa del diente, la intermedia dentina que da el color al mismo y la interior es la pulpa. La primera es elástica y al estar compuesta de mineral en un rango mayor al 90%, es un porcentaje más alto que cualquier otro tejido del ser humano, lo cual la hace resistente al daño, de acuerdo con la American Dental Association.
Así es como entonces el esmalte dental es más duro que metales como el oro o el acero porque contiene apatita (nivel 5 en la escala de Mohs que compara la dureza relativa de los minerales), aunque sigue siendo más frágil que materiales como el diamante.





