La Universidad Politécnica de Milán, en colaboración con instituciones de Finlandia, ha logrado un avance significativo en el desarrollo de materiales sostenibles que podrían revolucionar la industria del empaque, creando un papel hidrofóbico que mantiene las características de biodegradabilidad mientras rivaliza con el plástico en resistencia.
Una innovación basada en la naturaleza
El equipo de investigación del Departamento "Giulio Natta" de Química, Materiales e Ingeniería Química logró mejorar significativamente las propiedades del papel mediante la incorporación de nanofibras de celulosa (CNF) y secuencias peptídicas. Lo más sorprendente del desarrollo es que cantidades mínimas de péptidos, menos del 0.1%, son suficientes para aumentar considerablemente la resistencia mecánica del material.
La doctora Elisa Marelli, coautora del estudio, explica que su enfoque supramolecular consistió en añadir pequeñas secuencias de péptidos que se unen a las nanofibras, mejorando su rendimiento mecánico y resistencia al agua, sin necesidad de modificar químicamente la celulosa.
Aplicaciones prometedoras en múltiples sectores
La innovación más destacada del estudio fue la incorporación de átomos de flúor en las secuencias peptídicas, lo que permitió crear una película hidrofóbica estructurada sobre el material. Esta modificación otorga una mayor resistencia al agua mientras mantiene las características biocompatibles y sostenibles del papel.
El profesor Pierangelo Metrangolo, coautor de la investigación, destaca que este avance abre nuevas oportunidades para crear biomateriales que pueden competir con los materiales derivados del petróleo en términos de rendimiento. "Estos materiales híbridos son muy adecuados para el empaque sostenible, donde la resistencia a la humedad es vital, y también para su uso en dispositivos biomédicos, gracias a su biocompatibilidad", afirma.






