Nicolás Bustos, el joven que denunció los abusos en el Cristo Orante
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Nicolás también señaló que quería irse del Monasterio, pero no pudo. "Yo quería ir a La Cartuja (un Monasterio de Córdoba), pero como el límite de edad era de 21 años, no podía. Diego me prometía que iba a llevarme ahí", dijo.
"En el 2015 hice la primera denuncia ante José María Franzini y le conté los abusos sexuales de Oscar y las manipulaciones que había sufrido por él. Diego trató de decirme lo que tenía que decirle a Franzini", señaló.
"A Diego lo denuncié en marzo de 2018, me enteré que habían entrado al Monasterio unos jóvenes y pensé que les iba a pasar lo mismo que a mí. Mi pareja Guadalupe me ayudó a desbloquearme y hablar de eso", graficó.
Sus comienzos en el Monasterio
"Ingresé formalmente al Monasterio el 2 de febrero de 2010, pero entré en contacto sobre todo con uno de los monjes en enero de 2009", dijo.
"Oscar me cuestionaba mucho mi sexualidad. Diego tenía una actitud más negadora, sabía que yo no era homosexual, pero al mismo tiempo demostraba con sus actos no le importaba lo que sentía yo y de una manera egoísta buscaba su propio beneficio y no el mío", afirmó.
"Al Monasterio lo conocí por medio de un amigo de mi familia que me dijo que escribiera para que hiciera un retiro para pensar y es por esa razón que en enero me contacté por mail con ese lugar y después Diego me llamó por teléfono. Quedé encantado por la naturaleza, los hábitos, las sandalias, la liturgia, el incienso y las oraciones", contó.
"Sentía que eran muy carismáticos y eras hombres de Dios. Ingresé al Monasterio a los 18 años", añadió.
"Es difícil saber de cuando tomé conciencia de los abusos. Empecé a sufrir los abusos de manipulación de conciencia desde que hablé por primera vez con Diego. Como el Monasterio es un lugar muy encerrado no me permitía ver con claridad lo que estaba pasando", aclaró.
Por último exteriorizó con pesar: "Las conversaciones con mi familia estaban reguladas y controladas. No me dejaban salir del Monasterio".
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