Para evitar plagas que echen a perder una cosecha, desde hace ya varios años se están utilizando agroquímicos y plaguicidas de los cuales luego quedan residuos tóxicos en las frutas y verduras. Profesionales aseguran que el impacto está controlado para que no afecte la salud de los consumidores, pero para evitar cualquier problema recomiendan lavar correctamente los productos.
El que habló al respecto fue Alejandro Fernández, Ingeniero Agrónomo de la dirección de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), y lo hizo con Radio Nihuil, donde aseguró que el uso de los productos químicos está completamente estudiado y controlado.
Es de público conocimiento que en el caso de la agricultura convencional se utilizan productos para controlar todo tipo de plagas que pueden afectar la producción del cultivo y que ese tipo de utilización podría dejar algún tipo de residuos en los alimentos.
Sin embargo, Fernández dijo que en Argentina son obligatorios los ensayos de campo para conocer realmente cual es el residuo que dejan en los alimentos y luego autorizar el uso de esos los productos.
"Hay toda una batería de estudios para evaluar cuál es el impacto y los efectos para las personas. De esa manera se obtienen los niveles a los cuáles no habría que llegar nunca, que serían en definitiva los que pueden afectar", informó el experto.
En ese sentido, Fernández aseguró que los niveles que se observan en los ensayos y sobre los cuales se establecen los límites, "están muy por debajo de los que podrían afectar la salud de los consumidores".




