El funcionamiento de las sucursales de Rapipago y Pago Fácil en cuarentena ha provocado más de un dolor de cabeza a los usuarios ya que pese a que las empresas publicaron en sus respectivas páginas web las sucursales disponibles las colas interminables han sido moneda corriente en las últimas semanas.
Farmacias, Supermercados y algunos otros locales comerciales reciben un gran caudal de clientes para el pago de impuestos que realizan a través de Rapipago y Pago Fácil en cuarentena.
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Las redes sociales han reflejado el malestar de los usuarios por las extensas colas que se generan y porque además sólo aceptan pago con tarjeta de débito.
Las quejas también apuntan al Gobierno ya que mientras los usuarios reclaman que regule la actividad las propias empresas extrabancarias señalan que al no estar entre los rubros exceptuados están trabajando con poca capacidad.



