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Quedó libre el dueño de Golden Fest, cerca de cumplir la condena

Adrián Guirín el dueño de Golden Fest, había sido condenado a 4 años de cárcel por perjudicar a quienes le pagaron por fiestas que nunca hizo. Ya libre, no podrá salir de Mendoza

Recuperó la libertad Adrián Guirín, el organizador de fiestas y eventos especiales, dueño de Golden Fest que fue condenado a 4 años de prisión efectiva por quedarse con el dinero de sus clientes y nunca darles el servicio por el que habían pagado.

Lo decidió el juez penal Sebastián Sarmiento con el acuerdo del fiscal Javier Martorell, al cierre de una audiencia celebrada en los tribunales provinciales.

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Guirín está a casi dos meses de cumplir la totalidad de la condena por lo que solicitó la libertad.

"No puede salir de la provincia, no puede cometer delitos, no puede acercarse a las víctimas y tiene la obligación de presentarse a firmar cada un mes en la Dirección de Promoción del Liberado", dijo el juez Sarmiento acerca de quien fuera dueño de la empresa Golden Fest.

El hombre tiene 35 años, estaba detenido desde noviembre de 2016 y fue sentenciado por el juez Marcos Perira en 2018.

Fue durante un juicio abreviado por el delito de estafas contra casi un centenar de clientes que habían pagado puntualmente para que les organizara fiestas de quince años, cumpleaños, casamientos y fiestas de egresados.

El hombre no había cumplido su parte del trato con los denunciantes: tampoco les devolvió ni un peso, lo que prometió concretar cuando lo sentenciaron.

Acordaron 4 años de cárcel para Adrián Guirín

El caso

Guirín fue denunciado públicamente hace cuatro años en los tribunales y en la avenida San Martín de Ciudad, con manifestaciones frente a lo que habían sido las oficinas de Golden Fest.

Fue detenido en un camping de El Carrizal en compañía de una joven y luego enviado a la cárcel.

Estando preso fue padre de un bebé que tuvo esa joven mujer.

Cuando le dieron el beneficio de la prisión domiciliaria vivió con su pareja en la casa de la suegra, pero este año, a comienzos de la pandemia de coronavirus, volvió a la Penitenciaría porque lo habían desalojado por problemas de convivencia. Luego se separó de la esposa.

Antes del invierno pidió autorización judicial para cumplir el resto de la pena de prisión en la casa de la madre, en Neuquén, de donde es oriundo, pero la decisión fue postergándose hasta que este viernes le dieron la libertad.